Ready Player One – Ernest Cline – Peli VS Libro

¡Vamos allá!

Pero ¡qué disfrute de libro y de peli! Un all in total. La verdad es que la inercia de lecturas no ha podido explosionar hasta encontrarme con una lectura de un libro que podríamos definir como el mejor libro de este siglo, que añora una época increíble para nosotr@s: la infancia del otro siglo.

El impasse de siglo supuso mucho desconcierto, es sabido, pero he de decir que leer esta obra es posiblemente una de las mejores experiencias literarias para disfrutar en un combo brutal, un dos por uno espectacular, ya que el libro es totalmente diferente a la película.

Supongo que debería comedirme a la hora de alabar este pedazo de libro. Es increíble cómo expresa la manipulación de los videojuegos, cómo pueden llegar a definirnos y cómo debería ser un juego justo en el futuro. A día de hoy se está definiendo de forma palpable y tangible aquello que, en voz en off, te describe este fantástico libro: cómo puede ser un futuro sin un reglaje virtual.

A día de hoy ya existen los eSports y, para cualquier persona con un mínimo de conocimiento, es evidente que todo lo digital puede ser alterado. El juego justo ya se está debatiendo en la sociedad actual. Estas brechas ya son tangibles en los típicos juegos pay to win. Sin describir más detalles, sería muy fácil hacer clasificaciones y estadísticas de porcentajes de aumento en los parámetros del juego en consonancia con los pagos efectuados en determinados rangos. Es tranquilamente un comando IF.

Mi edición de Nova es la décima reimpresión del 2016.

El mañana de nuestros hijos puede ser fácilmente adulterado con un ligero cambio informático. Es posiblemente el mensaje más potente que puede tener esta obra, encubierto con la nostalgia y la magnificencia de una novela top.

No quiero adentrarme mucho más en el sermón. Cada cual que saque sus conclusiones. Ahora vamos a girar el disco o la cinta de casete, porque se vienen spoilers y las grandes diferencias entre las dos obras.

Spoilers ahead:

La trama es la misma, la base troncal de la obra es la misma. Pero hay un pero muy grande: el descubrimiento de las tres llaves y el franqueo de las tres puertas que llevan al huevo de Pascua son totalmente diferentes.

Los personajes no son muy diferentes, pero los tiempos cambian entre ellos. Se podría decir, sin acabar de entrar en materia, que ambas obras son excepcionales. Al menos para mí. Y lo más importante es que tienen un plus que otras no tienen: en este caso, cada dos, tres o cuatro años, podrías releer y revisionar ambas obras otra vez. Y, lo que es más, posiblemente esta obra del séptimo arte podría tener también en un futuro su versión más fiel.

Ahora vamos con las diferencias más notables.

La primera, y la que mejor encaja con mi percepción personal, es que RPO es en mi mente una vertiente de space opera en condiciones, ya que los ítems o artefactos, junto con los mechas, las naves y los transportes del sistema de OASIS, con sus desplazamientos de un mundo a otro, generan una visión espacial acojonante.

Esta es la primera diferencia. En la peli lo puedes dar por hecho y se observa, pero se alterna mucho más el mundo real con respecto al virtual, mientras que en el libro se centra mayormente en el mundo virtual.

En el libro se profundiza muchísimo más en la investigación de acontecimientos de los años ochenta y de películas de aquella época, secuenciándolo todo de una manera mucho más retro en este aspecto y en relación con la vida de Halliday.

La primera llave (la de cobre)

Tiene especial relevancia la importancia de que la llave no quede al alcance de grandes corporaciones como IOI, ya que la Tumba de los Horrores se encuentra donde están las escuelas virtuales. Esto permite que el hándicap monetario no afecte a su búsqueda y que esté justamente en el planeta gratuito de enseñanza.

Este primer aspecto hace que la obra ya se direccione hacia el pequeño sermón que he dado al principio.

Esta primera entrada rolera hace que las personas que vivimos aquella época retrocedamos por un momento en el tiempo.

Con esto sabemos que estamos ante un libro que nunca vamos a olvidar, ya que forma parte de nuestra historia.

Luego, la puerta te dirige a una obra teatral a modo de simulación, mímica o representación del actor de Juegos de guerra. Con lo cual, el mensaje sobre la manipulación virtual queda todavía más potente desde el primer momento, al menos desde mi percepción y mi orientación hacia un concepto clave para la preservación del planeta y de la especie: un sistema equitativo.

Art3mis habrá llegado antes y habrá estado intentándolo durante semanas, antes de que Wade o Parzival llegue para jugar contra el lich de la Tumba de los Horrores en una máquina arcade de Joust. Parzival conseguirá ganar gracias a un detalle: cambiarle el lado del joystick al lich en el momento en que pierde la primera vida de una partida al mejor de tres.

La verdad es que, en el libro, la introducción es pausada y sirve para explicar la precariedad de la situación global, algo que en la película pueden transmitir con mucha más rapidez. El libro necesita esa rampa progresiva para que, en el momento de acelerar con el encuentro de la primera llave, el ritmo se vuelva asfixiante. Esto continúa hasta que Art3mis encuentra la segunda llave e IOI encuentra la tercera, cerrando el cerco de manera claustrofóbica para el lector.

El ritmo de la película es espectacular y, a la vez, totalmente diferente.

Sorrento, supongo que en la película ya se le ve como un auténtico hijo de puta, pero en el libro se palpa mucho más. La sensación de muerte inminente es superior. Incluso la infiltración en IOI cambia por completo: no la hace Art3mis, como en la película, sino que en el libro se infiltra Wade.

Este último crea un plan superarriesgado en el que se deja atrapar utilizando otra identidad, ya que la cambia después de que hagan explotar las torres donde supuestamente vivía. Por suerte, consigue realizar la conexión desde un cementerio de coches, dentro de una furgoneta incrustada en una montaña de automóviles.

Ahora pondré todas las referencias a videojuegos y películas. Seguramente, muchas de ellas las habremos jugado o visto, pero, en mi caso, o en el de nuestro continente europeo, nosotros empezamos con el Spectrum o incluso con el Amiga.

En lo personal, mis primeros videojuegos fueron, correctamente hablando, Pong, Asteroids y Defender. A partir de ahí, todo evolucionó y, por suerte, mi padre, incluso con la ayuda de mis hermanos mayores, hizo posible que llegaran a casa algunos de aquellos primeros ordenadores y máquinas, a pesar del elevado precio que tenían entonces.

El Spectrum y, posteriormente, los primeros PC, junto con una Vectrex —cuyos cartuchos se insertaban lateralmente y que tenía una pantalla integrada, todo en uno—, llegaron a casa casi por casualidad. Supuestamente, nos la dejaron durante unos días para probarla antes de decidir una posible compra. Por aquel entonces yo tenía seis o siete años.

Bueno, prosigamos.

Hay dos artefactos que tienen una relevancia importante en el libro y en la película, pero que, en concreto, en el libro quedan más entre bastidores y adquieren una relevancia diferente.

Uno de ellos es la vida extra.

Parzival quiere tener una relación con Art3mis, pero en el libro no llegan a verse físicamente tan pronto como en la película. De hecho, ese encuentro no se produce hasta el final.

Cuando Art3mis deja a Parzival para no enamorarse y poder continuar con la búsqueda, Wade inicia una transición en la que viaja a Columbus para conseguir una mejor conexión, directa y más estable. También cambia de identidad y pasa a utilizar el nombre de Bryce Lynch.

Esta transición no aparece en la película. Es precisamente aquí donde se desencadena su plan de infiltración en IOI: Wade se deja apresar voluntariamente y consigue acceder a toda la información relacionada con su intento de asesinato en las torres de Oklahoma City, un acontecimiento que tampoco aparece en la película, ya que allí toda la trama transcurre en Columbus.

Esta parte de su autoencarcelamiento y del posterior hackeo del sistema de IOI es esencial para que pueda retomar el contacto con Hache, Art3mis y Sho, ya que Daito ha sido asesinado por orden de Sorrento.

La entrada de Wade en IOI alerta a todos sus compañeros, de los que se había distanciado debido a su obsesión por encontrar el huevo de Pascua. En ese momento deciden volver a colaborar juntos.

Wade alerta a Art3mis de que los de IOI van a raptarla y es aquí donde entra en escena Ogden Morrow, cocreador de OASIS junto a Halliday. Og les ofrece refugio en su casa de Oregón para que puedan conectarse desde allí.

Morrow interviene para que el juego sea justo y se equilibre la competición frente a las trampas que está llevando a cabo IOI. La corporación ha conseguido cercar la última puerta porque Sorrento, al obtener la llave de jade, dispone de un artefacto capaz de localizar el sector en el que se encuentra cualquier jugador.

Solo tiene que esperar a que cambie la puntuación, como ocurre cuando Art3mis encuentra la segunda llave, la de jade. En ese momento, el artefacto revela el sector en el que se encuentra y permite a IOI adelantarse de manera brutal, conseguir la última llave y cerrar el acceso a la puerta mediante otro artefacto, en una situación que guarda cierta similitud con lo que ocurre en la película.

Y así llegamos al castillo de Anorak.

El Castillo de Anorak (Anorak’s Castle)

Es el castillo de James Halliday, situado en el planeta Chthonia. Allí se encuentra el huevo de Pascua.

Wade, después de haber conseguido unas claves de acceso de IOI en el mundo exterior, se encuentra con un problema: estas serían inservibles si no pudiera acceder desde la red interna de la corporación.

Y aquí es donde, en un último arrebato de locura y con todas las naves quemadas (Desespero), idea un plan: generar una deuda y convertirse voluntariamente en un trabajador esclavo de IOI. Se la juega a una sola carta.

Al final, consigue que esas claves le den acceso a la red interna de la corporación. De esta manera, puede automatizar la destrucción del escudo que protege el castillo y, con ello, preparar el terreno para el asalto definitivo.

Es entonces cuando todos los gunters se organizan y planifican el ataque final al Castillo de Anorak.

Una auténtica locura de desenlace, donde toda la investigación, los sacrificios y las decisiones de Wade desembocan en una batalla multitudinaria por conseguir el huevo de Pascua.

Primera llave: 🗝️ Cobre

La prueba está relacionada con videojuegos clásicos y con la película Juegos de guerra.

-Dungeons & Dragons – Tomb of Horrors. Módulo clásico de D&D, con su mazmorra y sus trampas.

-Joust (1982)

Videojuego arcade de caballeros montados en avestruces.

Dungeons of Daggorath (1982)- Aventura de mazmorras en primera persona.

Juegos de guerra (WarGames) (1983)

La película de Matthew Broderick, que quienes la vimos sabemos bien cuál es. Puede que esto nos resulte algo más reciente en nuestra región, porque, al tratarse de una película, su acceso era más fácil. En cambio, las máquinas arcade, en una época en la que nuestra zona estaba aún menos desarrollada, eran bastante más difíciles de encontrar. Se pusieron de moda algo más tarde.

Segunda llave: 🗝️ Jade

-Zork: Aventura conversacional donde escribes órdenes para explorar el mundo.

-Blade Runner (1982):

La película de Ridley Scott. En el libro disfrutaremos a tope de la aproximación a la entrada de Tyrell Corporation, ya que Halliday deja el edificio preparado como una especie de matriz que los creadores pueden incorporar a los mundos que diseñan dentro de OASIS.

Parzival no tiene problemas con los Sixers para acceder al edificio, pero la escena de la planta superior, donde encuentra una máquina para realizar el test Voight-Kampff, es espectacular.

Black Tiger (1987): Arcade de Capcom de acción y fantasía medieval.

Tercera llave: 🗝️ cristal

Esta es especialmente interesante porque combina música, videojuegos y cine.

2112 – Rush (1976): El mítico álbum conceptual de rock progresivo.

Gibson Les Paul : 1978 Gibson Les Paul Standard – Tobacco Sunburst. La famosa guitarra eléctrica que forma parte de la prueba. diría que la misma que slash, pero posiblemente me equivoque y ni siquiera lo he mirado. Si quieres, puedes comprobarlo por tí mism@.

-Tempest (1981): Arcade vectorial de Atari, con sus túneles geométricos.

Los caballeros de la mesa cuadrada (1975), esta tod@s nos la conocemos.

-Adventure (Atari 2600, 1980): El famoso huevo de Pascua escondido por Warren Robinett, que revela el nombre del creador. Aquí si que tenemos muchas semejanza con la pelicula.

También faltaría Pac-Man, como hemos comentado antes, y el momento en el que Art3mis, Hache y Parzival abren juntos la puerta.

Después de ser derrotado por Wade y regenerado con otro código Sixer, Sorrento utiliza el artefacto Cataclismo. Esto destruye y aniquila a todos los que se encuentran en un sector entero de OASIS. Sorrento ha dejado aposta fuera de él a varios Sixers que ya tienen las tres llaves y que se dirigen de nuevo a la puerta para superarla.

Parzival, al haber muerto, utiliza la moneda de vida extra, pero todo ha quedado destruido y la puerta permanece suspendida en el aire, a una altura a la que no puede llegar. Por suerte, los artefactos no se destruyen y Art3mis, que se comunica con él desde el exterior a través de su jugadora offside, le indica que tiene que darse prisa y buscar unas zapatillas Converse Chuck Taylor All Star negras.

Y sí, aquí puedo decir que las he llevado toda la vida y que las he tenido de todos los colores. ¡Qué recuerdos! Saber que, de chaval, me compraba en verano dos pares por cinco mil pesetas en el centro de Sabadell. En concreto, en Esports Molins, justo al lado del Cèntric Park, donde se podía jugar a todas las máquinas arcade. Y, en las calles traseras, también estaba el Sant Pep. ¡Qué tiempos aquellos!

Por lo que podemos dejarlo en que somos Players, y dentro de este universo tienen cabida tanto las swords como los blasters.

Posiblemente, nos ha quedado una review en la que se observa con detenimiento el libro y en la que hemos dejado un poco más al margen la película. Una película que podremos ver y revisitar todas las veces que queramos sin cansarnos, hasta que algún día realicen una versión más fiel a la novela.

Cyberpunk Edgerunners II, La Serie (con y sin spoilers)

El anime o los dibujos no son mi fuerte, eso creo que ya ha quedado patente en comentarios de otras entradas. Edgerunners, la primera temporada, me flipó. Es más, creo que es mejor que la segunda, pero con matices. La segunda temporada está más elaborada, la conexión con el videojuego de Cyberpunk es notable, incluso la trama trasciende en la misma vertiente, pero incorporando un elenco mayor de personajes que, para mí, son increíbles todos. Es posible que Talia sea la que, por su background, tenga más potencia y que su historia, interconectada con todas las demás, cree el nexo de la serie.

Esta serie es dura, muy dura, y creo que incluso es bastante impresionante en su mensaje y en la dureza con la que muestra lo peligrosas que pueden ser las transformaciones. A día de hoy ocurre lo mismo. E incluso se puede hacer hincapié en cómo las transformaciones alteran la percepción en la juventud. Está claro que todo lo que publican estos siempre viene filtrado, y es un problema de desarrollo en inteligencia emocional. Estos aspectos abarcan también a la población adulta, pero no deberían ser tan trascendentes por ese delay autoimpuesto por la experiencia y el progreso en la madurez. Dejando de lado el sermón.

Edgerunners empieza a lo bestia, con un primer episodio espectacular, mejor que el de la primera temporada. Se sigue moviendo en sinuosidades de media ladera hasta el episodio seis y luego baja un poco para llegar al clímax. Podemos decir que, con su estreno este mes de octubre en Netflix, se ha secuenciado con un nuevo parche del videojuego, agregando trasfondo y misiones relacionadas con esta segunda temporada.

La verdad es que ha sido una maravilla pillar con ilusión una serie basada en el videojuego que abrió el inicio de la web, abrió el inicio de la creación propia como autor y que ha desencadenado tanto aprendizaje por mi parte en el ámbito de las letras; algo que, por supuesto, amaba, pero por lo que para nada había sentido interés en su creación.

Siendo anime o dibujos, dicho de forma un poco despectiva, tengo que reconocer que me flipa la serie. Me flipa la intro con la canción de The Cure, una canción que no es de su estilo más puro y recuerda un poco al punk en vez de a la new wave, al ser similar a un grupo brutal o referente para ellos, supongo, como The Clash. Digo esto porque por mi mente salió girando un doble LP que escuché un millón de veces, como es London Calling. La similitud puede que sea para rellenar palabras, pero es una percepción. En los créditos iniciales te ponen qué canción es de The Cure, pero yo te la dejo aquí: The Cure – 10:15 Saturday Night.

Como spoilers:

Poco podríamos decir, salvo que el escenario principal es el constructo, como ocurre en el videojuego. Lo que pasa es que, en este caso, tiene mucha fuerza desde mi punto de vista por Talia. Al estar enferma, debe de cromarse, ya que de ello depende su vida. El tema de la boca me desconcierta: genera una percepción más maligna en un principio y luego demuestra que el motivo era salvar la vida. La poca edad le impide casi todo al cromarse. En definitiva, la psicosis tiene mucha cabida, ya que el cerebro, al no disponer de las hormonas y segregaciones naturales de las diferentes partes del cuerpo, acaba por colapsar.

El constructo aquí coge mucho juego, los demás personajes también. Esta segunda parte busca igualar al videojuego, aunque también busca el enlace con el personaje Martinez de la primera temporada y no con V (este queda para el videojuego), la cual es más pepinera e improvisada que esta segunda parte, que es más rebuscada, con muchos frentes abiertos.

La estética cyberpunk me encanta, los dibujos también, todo el arte me gusta, con lo que esta serie es disfrutable cien por cien. Al contrario de lo que me pasó con esa de League of Legends, que ni siquiera sé el nombre, intenté darle una oportunidad y no pude. Pues con esta sí.

Esta vez podríamos ser blasters, pero lo dejaremos con runners.

La Sombra Del Loto Negro – África Vázquez

¿Te gusta Egipto y la fantasía? Léetelo. Es una pasada de libro. Fin de la review. Ya está.

Podría dejar así la review y creo que sería la mejor opción, pero no opinar un poco estaría mal por mi parte, ya que un reconocimiento a la obra, sin hacer spoilers, estaría bien.

Pues vamos a describir que esta novela es la segunda que me leo de los Premios Minotauro. Con esta confirmación de este premio de este mismo año en que escribimos la review (2026), he de reconocer que me ha cambiado un poco la perspectiva sobre los premios literarios. Es más, este premio en concreto percibo, sin saber nada ni haber asistido, solo por sensación, que es un premio con muy buena solera; un premio que se centra en lo autóctono y que para nada desmerece del mundo anglosajón.

Es una alegría para mí recalcar que, incluso al verlo desde esta percepción, en lo personal sí que sería un premio a tener en cuenta como escritor, ya que veo que realmente se valora el género de la manera correcta, al cien por cien. Es evidente que siempre habrá obras excepcionales que no se puedan dar a la luz y conocer, pero con esto digo que lo que sale como premio en Minotauro merece la pena por alguna característica en concreto.

En este caso, el epicentro de la obra es una versión fantástica y ficticia del reino de Egipto. Ya, como dice la autora, este aspecto hace que pueda tomarse algunas licencias sin ser cuestionada por ningún erudito en arqueología y le da mayor libertad en la prosa.

En el caso del personaje, se podría decir que es la vida de una chica. Y hay aspectos de la obra que me han parecido de especial valor, que para ti que lees esto no tienen por qué serlo, pero que sí reflejan una percepción de la mujer en un antiguo Egipto. En cómo debe decidir constantemente de la manera más correcta para poder sobrevivir. En patrones cognitivos y preocupaciones del género femenino. Estos aspectos, que pueden parecer superfluos, podrían pasarse por alto en un escritor de género masculino. Aunque podría decir que incluso lo dudaría si este tiene la experiencia de vida suficiente.

Por lo demás, me alegra decir que esta es la mejor obra que me he leído este año. Antes podría ser Expediente Hermes, pero hay un pequeño detalle en los nombres que no me acaba de gustar.

Con esto, antes de finalizar, y deseando leerme otros Premios Minotauro, me dejaré un tiempo para ir por otras cosas pendientes.

La encuadernación del libro en físico es espectacular, los dos mapas que salen son increíbles y la ilustración de la barcaza en el Nilo, con el reflejo del inframundo, ya es increíble. La portada está rodeada de jeroglíficos y creo que deberían poner algo en especial, una frase oculta, pero no parece ser así. Aunque, por evidencia, salen los símbolos clave de la novela, como es el Ojo de Ra; podría estar también el de Horus. Detalles de esos hubieran puesto la guinda friki a algo magnífico y bien creado. Por poner un pero a algo que, desde mi gusto por Egipto, no puedo poner.

La imagen se voltea, en el inicio del libro y en el final. Simplemente es espectacular el detalle.

El libro he tardado la totalidad de un mes en leerlo. Es posiblemente mucho, pero en ningún momento he perdido el hilo. Lo he saboreado y lo he disfrutado, porque no tenía ningún spoiler. Te animo a que lo hagas de la misma manera.

Como último, te animaría a que jugases a Assassin’s Creed Origins, el cual sería un buen inicio de ambientación para luego leer la novela.

Está claro que esta vez somos Swords! y, en concreto, un kopesh egipcio.

Expediente Hermes – Sabino Cabeza

¡Increíble! Made in Spain. Voy a poner un poco por los cielos a esta novela, pero no obviaré algún dato que le ha faltado, aunque es bastante nimio.

Es una alegría poder defender la escritura de ciencia ficción de mi país. Es algo que me llena de orgullo poder alabar algo de lo nuestro, elevando lo que posiblemente es una de mis virtudes en detrimento del siempre sentido de que parece que lo nuestro no vale tanto como lo de fuera.

El Orient Express en un futuro. Esta novela de intriga tiene todos los componentes que la hacen increíble: un viaje espacial y un caso en concreto que, a priori, es posiblemente un fallecimiento normal de una influencer en la travesía de la Tierra a Júpiter que, en la investigación, se descubre que posiblemente su robot de placer la ha matado. Ahí empieza la investigación, que poco a poco irá in crescendo.

He de reconocer que las casi quinientas páginas en un formato de libro tipo bolsillo, como el que me regalaron este año, aun teniendo esas letritas un poco pequeñas, al ser los capítulos muy cortos, la lectura se hace muy amena.

Vamos por lo bueno y por lo malo. Mis hermanos me regalaron dos premios Minotauro, el de 2023, de Sabino Cabeza, y el de este año, 2026, de África y orientado en el antiguo Egipto.

Lo bueno, y voy a decir una sola. La novela me ha gustado tanto que incluso me gustaría que la realizaran en formato televisivo o plataforma. Una peli no, porque hay demasiada trama y giros, pero una miniserie de una temporada estaría increíble.

Lo malo: los nombres. La protagonista, si es el caso de que Sabino hace un cameo (Rick Deckard) al apellido de la prota, que es Deckett, sería bueno, pero, si no es así, es demasiado parecido a nuestro Harrison Ford buscando pellejudos. Hay muchas similitudes con Blade Runner para que se ponga ese nombre y, de alguna manera, manche la propia creación del autor.

Y también el añadido que, supongo que cuando estaría con sus editores, hablando de la trama, pensaría: «¿Y si ponemos una polla o un pene grande? Eso siempre atrae». Ese detalle no es que haga que la novela pierda credibilidad, pero cae en ese ramalazo muy nuestro de películas donde deben de tener un exponente altamente sexual para llamar la atención y, en ciencia ficción, creo que no hace falta. Pero es una pequeña opinión, ya que incluso en la página 37, que es el momento donde más te tiene que impactar, leer «muestra», supongo, que un cacharrín de talla cuarenta y afirmar que una mujer no puede abarcar una talla entre 12 o 13, con lo que se me vino la risa.

Por lo demás, la novela es increíble. Celosamente diría que, con la ayuda que ya tienen de editores y revisores estas novelas, sería muy fácil escribir y muy difícil también negarse a las peyorativas de los mismos editores al querer poner ciertas cosas como gancho.

Reconozco que, Sabino, me compraré Frontera oscura y en un futuro realizaré la review, pero antes me leeré el Premio Minotauro de este año.

Como último, es de agradecer que también Sabino sabe muy bien dejar que la novela se cocine ella misma entre mujeres importantes, desarrollando los ámbitos buenos y malos que puedan tener como seres humanos, igualando de esta manera a los hombres. Ese aspecto me encanta: igualdad, no existen patrones polarizados. Y eso me encanta.

Podría decir que esta vez somos blasters, pero en una tripulación de crucero turístico no debería de haber armas de componente letal y tampoco explosivo, ya que corre peligro la integridad del casco.

Lo que sí podemos decir es que nos encanta la ciencia ficción y, si es de nuestro país, más.

Te encontraré — Harlan Coben e Indomable (Untamed): las series

¡Uff! Netflix es casi un cajón desastre, la cacharrería, lo que hay debajo de la alfombra; es como un fast food, pero en plataforma. Pero… ¡pero qué cantidad de adjetivos despectivos! Donde lo único que me podría interesar son varias cosas de género. Pero, claro, no todo en la vida es ese estilo; a veces hay joyas que aparecen, puntas de iceberg que surgen del mar eclipsando el fondo.

Pero, otra vez, la misma tesitura, para describir cuando estaba con mi mujer pasando por millones de opciones y, en un momento, saltó la luz roja de stop con la serie Te encontraré. Al ver que era una miniserie, por ahí ya íbamos bien. Con la inercia de thrillers, al leer Mentira, de Jurado, estaba en onda para la detección de series de intriga, y los personajes de Te encontraré, con una trama a modo de ariete en cada episodio y una velocidad vertiginosa, hicieron que se pasaran ocho capítulos con un desazón de que ya lo siguiente que pudiera ver estaría a años luz de distancia de esta serie.

Los personajes, como Sam Worthington, el actor de Avatar, Britt Lower, la actriz de Separación, e incluso Madeleine Stowe, hacen que toda la serie no decaiga en un momento.

Y llegó el intermedio. Ya no había nada que ver a la altura y casi es cierto, pero, en el fast food de las plataformas, salía la premisa de Eric Bana (nuestro Héctor de Troya), Sam Neill en su última interpretación y el máximo exponente, que es Yosemite, donde todos los parajes, o la mayoría, los conozco de cuando estuve allí y es el sitio más maravilloso e imponente donde he estado.

Untamed es buena, pero más pausada; impresionante, pero más predecible. Naturaleza con potencia, no muchos episodios y queda cerrada para una segunda temporada que, si mal no me he informado, esta se presentará en Hawái. ¡Wai, pero no tan guai como Yosemite! Aunque tiene o puede tener un concepto diferente: mar, tierra(volcán), indígenas, como en la primera, que pueden dar ese toque tan espiritual que tiene esta serie, que la hace, o las hace, salir del cajón desastre para ponerse en las vitrinas de nuestras series.

No soy mucho de series de intriga, pero estas están casi a la par de True Detective (solo las temporadas de Matthew McConaughey y la de Jodie Foster).

Con esto acabamos y te impulsamos a que no esperes a verlas y dejaremos ya cerrando el thriller para seguir con nuestro género. Aunque, ¿de qué género somos?

Eso ya da igual. Que cada visualización, que cada lectura, sea medianamente buena dentro de ese océano de millones de media al que estamos colapsados y en el que, cuando encontramos algo decente, la satisfacción recompensa la búsqueda.