Moon: la película/realidad que se esconde tras la ciencia ficción

¡Juas! Esta es la mía. Vamos a poner en valor una película de ciencia ficción que plantea un posible futuro, pero que, al mismo tiempo, intuyes que no será exactamente así en la realidad: Moon.

Perdonad a los que aún no la habéis visto: ya estáis tardando. Aunque aviso, no es para todos los públicos. Es una película más personal, introspectiva, que en el fondo explica los quehaceres de un trabajador que extrae helio-3 en la Luna.

Moon y su paralelismo con la realidad

Y ahora sí, entramos en spoilers y en la actualidad. Lo curioso es que ni siquiera he necesitado volver a verla. Por cierto, no está en ninguna plataforma, lo cual me parece un error, ya sea accidental o deliberado.

Vamos al mar de fondo: cómo Moon actúa en paralelismo con la realidad.

El gran acontecimiento de la humanidad está hoy oculto tras una cortina de humo constante de la actualidad. Y resulta curioso que incluso quienes impulsan este avance contribuyan a esa distracción. Este acontecimiento está tan enturbiado que da la sensación de que puede ser un intento de apropiación de territorios que aún no están legislados a nivel global.

¿Una nueva colonización?

Podríamos estar ante una repetición de la historia: cuando Francia, España, Portugal e Inglaterra se repartieron América. El escenario ahora es distinto, pero la lógica puede ser la misma. La Luna podría convertirse en el nuevo territorio en disputa.

Quienes quieren adelantarse están invirtiendo enormes cantidades de dinero, especialmente ligadas a recursos energéticos como el helio-3. Pero ese impulso puede volverse en su contra si se recortan otros ámbitos o si el equilibrio geopolítico cambia. Otras potencias podrían entrar en juego y forzar una legislación internacional que establezca un reparto equitativo o, mejor aún, que declare estos recursos como «patrimonio de la humanidad».

Y ahora sí, volviendo a Moon y a sus implicaciones reales: la seguridad.

La exposición a la radiación cósmica es uno de los grandes problemas. Afecta directamente a las cadenas de ADN del ser humano, de forma similar a la radiación nuclear. Este punto es clave —la auténtica “prima donna”— de cualquier intento de explotación lunar, incluido el helio-3.

No es solo una cuestión tecnológica o económica. Es biológica.

Y con esto cierro.

De la revolución a la evolución

Esta vez no somos Revuelta, ni revolución. Somos evolución. Nuestro legado ya ha sido escrito, pero queremos que el de nuestros hijos tenga continuidad. No desde la ceguera, sino desde la conciencia.

Porque quizá, en el futuro, los seres humanos más capaces no serán los que más recursos tuvieron o mejor educación recibieron, sino aquellos que decidieron investigar, aprender, persistir y mantener vivo el asombro a través del autoaprendizaje constante durante toda su vida.

Comealma – Jordi Revuelta

Comealma llegó a mí como un pensamiento disruptivo dentro de un relato corto, refrescando la locura a la que está llegando mi método de creación. Comealma aparece mientras navego entre tres proyectos que no sé cuándo se finalizarán, ya que, a medida que voy creando algo más largo, se interponen ideas o destellos de creación.

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No había escrito nada de fantasía desde IGSLPEA, donde me adentré en un capítulo en segunda persona que, desde entonces, permanece grabado en mi memoria. Pero esta vez quería hablar de la actualidad y del progreso bajo un velo casi cliché para representar la realidad. Un proceso incluso muy naive, con un mensaje muy sencillo, pero perturbador a la vez, ya que plantea por qué necesitamos tanto aprendizaje en nuestros primeros años de vida si luego no obramos en correspondencia con lo aprendido. Es una descripción del alma, del respeto hacia ella, y un punto en el que ya no sé si estoy creando puras obras de arte o pura bazofia literaria.

Pero Comealma es mi aproximación, mi rebeldía hacia la fantasía antigua donde se adora El Señor de los Anillos, y que conste que yo también lo adoré y algún día lo saborearé de nuevo. Pero, a día de hoy, estoy focalizado en la creación.

Comealma ya está disponible para Kindle en Amazon y será gratis en descarga el día de Sant Jordi, como mi regalo en el Día del Libro.

Proyecto Salvación – La película

Ayer fui a ver Project Hail Mary, la película. Era evidente que no me la podía perder en el cine y, con esta, llegará la otra imprescindible de este año, como es The Odyssey de Christopher Nolan.

He de reconocer que la película está muy bien plasmada con respecto al libro; consigue mantener su esencia casi milagrosamente, ya que llevar esta historia al cine es casi imposible y, en este caso, se ha conseguido. Crear una película tan compleja es de suponer que ha sido un reto, y aun así ha conseguido entretener, gracias a un humor fácil y sencillo que te mantiene en la trama, una trama compleja que va saltando en continuos flashbacks.

Ir al cine era mi plan especial para llevar a mi mujer y a mi hijo. Sabía que mi hijo vería, o al menos absorbería de alguna manera, el mensaje superior que plasma esta película. Esta película es casi como un oasis de evolución en el ser humano, algo que parece surrealista si lo comparamos con la representación actual del mundo.

Pero ¿qué ocurre? Ayer fui al cine buscando el día del espectador, para que el presupuesto de ver esta película en familia fuera una inversión modesta. Pero esto es una utopía. El mismo Ryan Gosling se posicionó sobre la importancia de que las personas vayan a los cines, pero las matemáticas no engañan. Las personas hoy en día no están adaptadas a poder permitirse un mínimo momento de ocio, ya que ver una película en el cine en familia cuesta aproximadamente entre un 50 % y un 60 % de una suscripción anual al mismo Disney+. Esta realidad hace que incluso un momento de ocio adaptado a todos los públicos, incluidos quienes tienen alguna discapacidad, pueda disfrutarse, pero reitero, a un alto coste.

Hace aproximadamente un mes estuve hablando con mis hermanos sobre la situación que afecta al cine e incluso al teatro. A mi parecer, esto pertenece a la cultura y casi debería ser subvencionado por el Estado para que en un futuro no desaparezca. Sé que existen medidas y ayudas, pero es casi un nicho más complejo de lo que debería ser, y debería ser un sector focalizado para el progreso cultural de los habitantes de un país que decida apostar por la cultura.

La película me ha gustado mucho, pero he de reconocer que tengo tan presente el libro en mi mente que posiblemente mi percepción está alterada. Si comparamos, sigo pensando que The Martian me sigue gustando más. Project Hail Mary es aún más compleja de plasmar y, aun así, los CGI son brutales. Como ya avisé en su momento, la escena top de la película es cuando cogen las muestras de la atmósfera de Adrian.

Proyecto Salvación es, con gran diferencia respecto al libro, una adaptación muy fiel, pero también más digerible y comprensible que la propia novela, que profundiza de forma muy técnica en los componentes de la vida extraterrestre, en los astrofagos como combustible y en los procesos de distancia, aislamiento y composición química. La película consigue simplificar estos conceptos sin perder la esencia de la historia, algo que no era fácil de lograr.

El libro sería:

  • Mucha explicación científica
  • Problemas técnicos
  • Resolución mediante ciencia
  • Narrativa basada en ingeniería y física

Y la película lo que hace es:

  • Simplificar ciencia
  • Mantener emoción
  • Mantener humor
  • Mantener la relación entre personajes (lo más importante)

Ryan Gosling me encanta y tengo presentes que sus mejores películas son, en este orden:

  1. El Diario de Noa
  2. Drive
  3. Proyecto Salvación

Es obligada lectura y visionado. Porque esta vez queremos salvar a nuestro planeta.

La mano y Romancero Gitano

Esa herramienta que hace que el mundo se mueva, ese componente que hace que se estrechen lazos. He puesto ese título porque es posible que me haya tomado una pausa en no escribir artículos de este ámbito, ya que actualmente el mundo está roto; es como si los pensamientos de cada uno debieran quedarse dentro. Pero ese no es el caso.

El otro día publiqué una foto en la red social; es esta:

Es tan buena que tiene infinidad de significados y, por supuesto, no debía quedar en el olvido, con lo que la voy a añadir aquí. También voy a hacer una mini review del Romancero gitano, de Federico García Lorca. Llevaba rumiándolo mucho tiempo desde que me lo leí en los días de Navidad. Sí, aquellos días donde, presuntamente, el mundo se detiene, se da una pausa en todo el caos para volver a la carga durante el resto del año.

La mano, como herramienta, simboliza todo: la posibilidad de alcanzar las estrellas, pero también de manipularlas y destruirlas. Todo es proporcional a la utilidad que tiene y al simbolismo que proporciona su poder; un poder que quien lo posee puede usar para arrebatarte lo tuyo impunemente. Es ese pensamiento del niño mayor frente a uno más pequeño, consciente de que puede quitarle lo que no es suyo o, lo que es peor, ofrecer una mano, un presente o una minucia para después quedarse con lo que te pertenece. El mundo está obrando de esa manera.

Es un orgullo pertenecer a un país que ha apostado por las energías renovables, por la evolución y por intentar ser independiente de un sistema roto en el que no impera el libre comercio ni la libre disposición y colaboración de los recursos.

Como dijo Isaac Asimov, estamos en una era en la que un imperio está a punto de caer, y es en ese momento cuando es más poderoso y más peligroso. Pero no olvidemos que solo estamos de paso. No somos nada con respecto a esa estrella a la que miramos e intentamos alcanzar. Ninguna tierra es de nadie; puede ser que, durante el corto lapso en que transcurren nuestras vidas, se rijan unas reglas que te permitan disponer de ellas o alcanzar un título, pero eso no es más que un mero alquiler.

Romancero gitano es una obra en la que, posiblemente, se detalla, se introduce y se estimula a apreciar la belleza del ser humano y cómo este mismo se dedica a mancillarse una y otra vez. Es, probablemente, una obra sombría, en la que existen algunos poemas que son pura poesía —valga la redundancia— y que consiguen quedarse en tu mente durante meses, como ha ocurrido en mi caso, resurgiendo al observar una y otra vez el comportamiento humano.

Dicen que a la estupidez no hay que hacerle caso, pero ¿qué debemos hacer cuando esta afecta a toda la población del planeta? ¿Cuando se utiliza, única y exclusivamente, para hacer fluctuar de manera desmesurada el mercado y enriquecerse?

Dije que lo más importante es el agua y juro que recé para que esta cayera. Sin ella no somos nada. Nuestro país dispone ahora de muchos medios para guarecerse de métodos de corte o asedio a las economías. Una infraestructura que se debería potenciar aún más para equilibrar esa energía de la que tanto disponemos y hacer sucumbir al ya obsoleto combustible fósil.

El cual está siendo utilizado para atentar contra un intento de evolución.

Esta vez quiero ser evolución. Otra cosa es que me dejen serlo.

3×3 – Cuerpos- Badlands- TronAres

¡Qué pasa, Tron! Eso se decía en los ochenta, pero por entonces había los cuatro por cuatro, ¿3×3 de qué? Esta vez vamos a hablar de media, series y películas. En total, de tres visionados. Es la locura de cómo los amantes del género nos tragamos cualquier cosa, cualquier franquicia; cómo decae el género y, a la vez, se levanta una y otra vez. Esta crítica va a ser constructiva, sobre cómo nos venden algo que posiblemente es una castaña y puede ser igualmente guay.

Vamos a opinar de dos películas y de la serie El problema de los tres cuerpos; en concreto, la serie de Netflix, adaptación de la novela de Cixin Liu, y luego de Depredador: Badlands y Tron: Ares.

Empezaremos por lo bueno y, a partir de ahí, iremos a por lo más malo, cambiando el sentido de la tendencia popular, donde solo interesa cascar a grosso modo y arremeter con lo que sea, aun sin parachoques.

El problema de los tres cuerpos:

La serie de Netflix me ha costado horrores empezarla a ver. Supongo que tenía idealizada la novela, la cual considero de obligada lectura, como puede comprobarse en las reseñas que he realizado de la trilogía. La serie ya de por sí es un 3×3: te da empatía, te da cercanía y te adapta superbien la novela. Desde mi punto de vista, es casi un lanzamiento sin paracaídas en el que te vas a salvar. Tratan temas de la raza humana que hacen que el modus operandi de la llamada a los extraterrestres tenga una credibilidad abrumadora. El inicio demuestra cómo la violencia puede marcar a las personas. También cómo los extraterrestres, o nosotros mismos, si no tratamos a los demás por igual (da igual raza, etnia o clase social), creemos o tenemos el derecho de pisotearlos como cucarachas. Este aspecto es superinteresante porque en la serie se plantean personas que tienen un alto nivel académico o intelectual, independientes unas de otras, y estos se muestran supercercanos. Posiblemente este apartado es el más top de la serie.

Este tema en sí me flipa. ¿Qué más podemos decir? Pues que este año se nos presentará la segunda temporada y parece que, en vez de ser de ocho capítulos, serán más. Pero viendo que ya entraremos en el segundo libro, El bosque oscuro. Añadiría que puede ser muy chulo cómo plantean las escenas en el espacio. Estoy esperando ese momento.

Badlands:

Jajaja, esta es la segunda mejor buena. Estamos en el equilibrio donde está todo que se va a la mierda o tira para adelante como los de Alicante. Badlands tira muy bien, con una única pega: el CGI es tan abrumador por todos lados que tienen que tirar de recursos de mucha oscuridad de cámara, casi sin contraste, para poder difuminar el susodicho CGI. Lo primero que pensé nada más empezar la peli es: «Joder, vamos fuerte, lucha de primeras a full, pero no veo nada». Me tuve que acercar a la pantalla o montarme en una tienda de campaña para oscurecer todo mi alrededor. Esto se puede suplir con verla de noche, pero entre tantos gruñidos de depredador puedes despertar a la familia o molestar al vecino.

No sé, en mi caso a veces veo las pelis en la PlayStation y con los cascos; este sería el momento. Badlands mola, es puro entretenimiento y me hace gracia lo de “bichito”. ¿Qué le vamos a hacer? Por ahí me tienen ganado.

Tron: Ares:

Tron es fetiche para mí, y cuando digo fetiche es que es fetiche. Pero la peli es una explosión de efectos, entretenida, pero tiene algo que, como creador, en mi vida lo hubiera hecho. Y no digo que no pueda hacer cagadas, como todo el mundo, pero crear de la nada tanta energía… Vale, ya sé que dura solo media hora, pero supongo que, a día de hoy, por lo que conocemos de la física y las leyes o principios de conservación de esta, hace que todo se vaya al traste. Me sabe mal. Me la trago, la veo y disfruto, pero con eso no puedo. Con lo que esta vez, Alicatron.

Ahora nos queda esperar un posible año duro, pero está a la vuelta de la esquina la peli del Proyecto Hail Mary.