Project Hail Mary – Andy Weir

Proyecto Ave María.

¡La bestia del año 2022 ha llegado! Vale, del año pasado, que fue su estreno, pero en este llegarán todos los premios.

¡Puff! Esto es un misil con guía teledirigida, difícilmente de evitar en el impacto, posiblemente premio Hugo a la vista. Del creador de El marciano, Andy Weir, nos crea otra historia que casi seguro podrá ser una próxima película guapísima y esperada por los amantes del género, hambrientos de carne fresca como somos en estos casos. Si babeas y crecen los colmillos, básicamente es normal. ¡Ah! Por cierto, la peli en principio será de manos de Ryan Gosling

Dejando el subidón aparte, podemos decir que esta obra es para los que somos de ciencias y, para un humilde retrasado mental en letras como soy yo, para él esto es la panacea. Cuando uno ve un animal como este, empiezas a verlas venir y, en este caso, todo es positivismo. Normalmente voy escribiendo las reseñas a medida que me leo el libro y los conceptos pueden variar a medida que aumentamos en la profundidad de la lectura, pero en este caso ya se ve venir que la cosa empieza muy, muy decente.

Ave María.

La historia comienza con el protagonista balbuceando, como si despertase de una anestesia, con el plus de que no recuerda nada.

Está solo en un habitáculo, junto a dos muertos; él es el único superviviente y un ordenador con brazos articulados lo está reanimando.

Nuestro protagonista no sabe ni siquiera su nombre, pero unos flashbacks van revelando su pasado.

Los recuerdos comienzan con el descubrimiento de un arco áureo y luminoso alrededor del sol, en dirección a Venus. Una noticia que hace eco en todo el planeta, ya que este arco está haciendo menguar la energía del sol cada vez más rápidamente. Este arco áureo lo llaman la línea Petrova, por su descubridora.

Nuestro protagonista evoluciona en continuos flashbacks, que se alternan con su recuperación en salud y memoria. Descubre su nombre, Ryland Grace, al necesitar de él para poder entrar en uno de los compartimentos de la nave espacial en que está confinado. El acceso da a la cabina de control y descubre que no está en el sistema solar, sino en otro totalmente diferente.

El libro es bestial en resolución de problemas; para alguien que se dedica a eso durante toda su vida, pues qué te voy a decir, ¿esto? Es el Santo Grial.

A partir de aquí todo puede ser spoiler, por matizar aspectos de la novela, pero este tipo de novelas ya están perfectamente resumidas en la wiki, pero no con tanto detalle. 

El Santo Grial es la verdad. El inicio es buenísimo y brutal, sobre todo la parte científica del protagonista en los flashbacks, mientras estudia las células astrofagos y cómo se desenvuelven. Al ser profesor y científico menospreciado por la sociedad científica, al haber hecho unos estudios de la posibilidad de vida alienígena sin dependencia del agua, nuestro protagonista descubre que las células de los astrofagos en su interior son mayoritariamente de agua e hidrógeno.

El problema es que los astrofagos son la mayor de las amenazas para la vida en nuestro planeta; esto inicia el proyecto Hail Mary. Lo más increíble es que esta forma de vida parasitaria de los soles también es el combustible perfecto para desplazarse a la velocidad de la luz. La actividad de los astrofagos de recolectar energía e ir a una fuente de CO2 para procrear es perfecta para el estudio de un motor con combustible astrofago. Estos tienen un radio de unos cuantos años luz de viaje antes de agotar su energía. Todo esto desvela que los soles anexos al sistema solar también están infectados, pero un sistema en especial, o mejor dicho, una estrella cercana a unos 12 años luz de distancia, Tau Ceti, parece no estar afectada por los astrofagos en lo que respecta a la intensidad de luz, y eso que ven una línea Petrova infectándolo. ¿Qué tienen los parásitos en este sistema? La respuesta de por qué no se extienden o duplican en demasía es el objetivo de la búsqueda para evitar que nuestro sol mengüe. Tau Ceti es, básicamente, el proyecto Hail Mary.

Sistema centrífugo para conseguir 1G en la nave. 

La amnesia del Dr. Grace poco a poco va desapareciendo en los continuos flashbacks previos a la construcción y lanzamiento del Hail Mary. Esta partición de la obra añade misterio a la novela, explosionando en cómo se niega a realizar un viaje sin retorno y de sacrificio por la humanidad, mostrándolo como un cobarde a niveles insospechables, o más bien una persona no evolucionada lo suficiente para aceptar que él es una de las personas más indicadas para ir a la misión, tanto por sus conocimientos como por su resistencia natural al coma inducido. Aquí la moraleja es brutal, porque la amnesia e ir recordando poco a poco todo lo terminan de hacer un ser evolucionado completo.

Grace descubrirá el motivo de la amnesia al final de la novela y que esta no es ocasionada por el coma inducido. El recuerdo final nos hace cuadrar perfectamente, nunca mejor dicho, su decisión final.

La toma de contacto alienígena mola muchísimo; además, no tarda mucho desde que Grace despierta y se pone manos a la obra en la búsqueda de la salvación de la humanidad.

El destino hace que se encuentre con el único superviviente de otra expedición alienígena, con su mismo objetivo: salvar a su raza de los astrofagos. La simbiosis entre las dos razas es el tándem perfecto para poder resolver los problemas de los parásitos espaciales.

Aquí viene lo mejor de la novela, que es el tío este, el tal Andy Weir, ¡es una bestia!, porque el trabajo que ha tenido que recopilar en toda la información de ciencias, como gravedades, cálculos de las distancias entre sistemas, cálculos de dilatación relativista y cosas de este estilo, para no cagarla, tiene que tomar mucho tiempo en coger referencias, info y conversaciones con eruditos, y solo por este trabajo de trasfondo, ya el libro es la pol*a. Por poner un ejemplo, cómo se detallan los datos de presión en la raza alienígena, cómo viven en el planeta más cercano de su sol, 40 Eridani, a unos 16 años luz de nosotros. Cómo los tripulantes de la nave alienígena mueren por la radiación interestelar, menos Rocky. Sí, Rocky, nuestro alienígena preferido de ahora en adelante. A los eridianos la radiación les afecta porque su planeta es una súper Tierra, con mayor protección magnética y atmosférica. Cómo en el interior de su cuerpo tienen agua y necesitan condiciones de vida de mayor presión, mayor temperatura y que, si no fuese por esa presión, el agua se evaporaría en su interior. Esta permanece en estado líquido por la presión; para colmo, su respiración es amoníaco, NH3, y un sinfín de detalles más sobre ciencia y biología.

¡Rocky!

Lo peor es como el señor Andy alarga la toma de contacto con el aprendizaje de Grace en el lenguaje de Rocky. Esto creo que incluso el autor, lo ha magnificado como una idea increíble y de verdad que lo es, pero todo lo demás es mejor y este alargamiento de la composición del lenguaje Eridiano casi me hace perder el interés de la novela, casi! 

Lo demás ya es pepinaco, como coinciden dos razas afectadas por el parásito solar y están en una fase evolutiva igual y semejanza porque están afectados igualmente, si no consiguen el viaje espacial, perecerán y si son más evolucionados, lo más seguro que el problema lo solventaran de otra manera. 

Tremenda representación en 3D del Hail Mary rotando en la órbita del planeta natal de los astrofagos, Adrian. 

Ahora ya es el momento cumbre: nuestros chicos, en alianza interestelar, descubren el planeta natal de los astrofagos, Adrian. Descubren que van desde Tau Ceti a alimentarse y después a procrear a Adrian, pero no vuelven el doble como ocurre en nuestro sistema solar y en 40 Eridani; hay una paridad controlada en la población. Este es el momento Hollywood top. Ryland Grace, en traje espacial, desde la órbita estable —ya que no pueden entrar en la atmósfera con el Hail Mary, este se destrozaría y morirían—, hacen una cadena de 10 km de xenonita, un material eridiano que crea Rocky, y de esta manera poder tomar muestras en la atmósfera, en el sitio exacto de mitosis de los astrofagos, tras un momento de infarto tras otro al desplegar la cadena y alinear la nave en ángulo correcto para evitar el tirón gravitatorio del planeta con los motores encendidos, que, para colmo, estos provocan una ionización muy reactiva que aún calienta más el casco de la nave. Suerte que los astrofagos tienen la capacidad de contener el calor a no más de 96 grados Celsius, pero 10 km de cadena lanzada en carretes y recogida por cabestrante automatizado, creación de Rocky, lleva su tiempo. Añadiendo, uff, espera que me estreso, imagina qué momentazo de película; pues añadiendo que la ionización atmosférica es tan alta que el casco no aguanta, aun con la cobertura de los astrofagos. Se provoca la peor de las pesadillas: el ángulo de inclinación cambia, la órbita se inicia poco a poco en una entrada en atmósfera con elipse de frenado, con final mortal como reentrada.

A menos que consigan salir de la órbita, coger las muestras, cambiar ángulo de inclinación, pero algo falla, no funciona la cosa: se ha quemado parte del casco de la nave, en concreto la zona de los depósitos de combustible astrofagos. Estos, libres, van a buscar su ciclo vital e ir a alimentarse, iniciando automáticamente un desplazamiento que provoca la salida del tirón gravitatorio del planeta. Ahora el problema es deshacerse de los depósitos de combustible afectados, mientras el tirón de G no desmaya antes a Grace. De milagro, antes de perder el conocimiento, consigue deshacerse de los depósitos; las G de empuje desaparecen y empiezan las G centrífugas, se quedan girando en el espacio en órbita de Adrian. La presión es aún muy grande y Grace no puede, va a perder el conocimiento.

¡¡¡¡¡Aquí está el primer Rocky, no, Rocky no!!!!! Rocky sale de su airlock de xenonita, que contiene su atmósfera, da la vida para que Grace pueda actuar los cables de extensión de la centrífuga y, de esta manera, disminuye las G.

Aparentemente Rocky ha muerto. Grace se quema las manos con el cuerpo caliente de su amigo y hace lo imposible para devolver el cuerpo inerte de Rocky al airlock; al iniciar manualmente la válvula de presión y amoníaco, se quema los pulmones, ojos y piel, y cierra el espacio de contención a tiempo. Consigue pedir ayuda médica a los brazos articulados del robot antes de caer sedado por su asistencia.

Cuando despierta, consigue hacer lo imposible para recuperar, inyectando amoníaco al órgano central de Rocky, limpiando sus conductos. No es que fuese lo mejor para la recuperación de Rocky, pero este se consigue levantar.

La muestra recogida de la atmósfera de Adrian demuestra vida, mucha vida; entre ellas hay un depredador de los astrofagos. La bautizan Taumoeba, sorry por si en la traducción del libro lo dicen de otra manera, porque me he leído la versión original, ya que eso me motiva más a leer y de eso se trata este blog: leer, leer.

Sistema 40 Eridani.

Cuando nuestros protagonistas ya se piensan que la tierra y 40Eridani se salvarán, empiezan a hacer las pruebas replicando las diferentes atmósferas de mitosis Astrofaga de Adrian, Venus y Threeworld. Entonces la nave se queda a oscuras, sin energía. 

Dios ahora sí que se ha liado la cosa, con las baterías consiguen iniciar los mínimos sistemas de la nave, pero no hay propulsión, El depredador de Astrofagos, se ha merendado todo el combustible de la nave. Taumoeba el liberador de sus especies para combatir el parásito, les ha dejado sin propulsión. 

Existe un plan B, la nave Eridani tiene combustible de sobra, pero está en órbita estacionaria en el sol de Tau Ceti. Como llegamos allí y salvar a nuestras especies. 

The beatles, Jhon, Paul, George y Ringo. Son la última esperanza. El viaje del Ave María es de un solo sentido. 

Los Beatles, ¿no los reconoces? 

Que buenos son, ¿verdad?, pues la esperanza es que ellos salven a la humanidad, otra vez y esta vez sin poner buena música. Ahora son unas sondas instaladas en el morro del Hail Mary para enviarlas a la tierra con la información para salvar a las especies. 

Rocky tiene la brillante idea de utilizar los motores de los Beatles para guiar la nave fuera de la órbita estacionaria de Adrian, coger el combustible de la Blip A. Así es como la llama Grace a la nave de Rocky, llenar combustible e incluso poder volver ambos a sus sendos planetas sanos y salvos. El viaje de ida puede ser también de vuelta. 

Se hacen las pruebas de atmósferas y Grace observa que la Tamoeba, muere en presencia de Nitrógeno. Otra vez la esperanza se va a tomar por culo. 

Pero otra vez sale la magia del libro, nos entrega otro problema más a resolver. Grace empieza a hacer experimentos con la Tamoeba y añadiendo pequeñas dosis de nitrógeno, creando generaciones de Tamoebas, resistentes al Nitrógeno lote tras lote, hace que estos tengan la resistencia necesaria para sobrevivir en las condiciones de nitrógeno de los planetas de los sistemas solar y Eridiano. 

Una vez lo han conseguido y se ha limpiado todo rastro de Tamoeba, tanto en los depósitos de combustibles como en todas las tuberías de la nave. Se rellenan los depósitos otra vez de combustible Astrofago, todo funciona a la maravilla. Toca la hora de la despedida, Rocky toma camino hacia 40Eridani y Grace hacia el sistema solar. Tiene la comida justa para llegar, gracias a las muertes de sus compañeros, pero decide no arriesgarse a entrar en coma, con lo que mínimo con la dilatación temporal relativista, el viaje será de 4 años. Grace tiene la rutina de mirar en sentido contrario los motores de su amigo por el Petrovascopio, hasta que ya no puede verlo más. Al poco mirando los contenedores de la Tamoeba , Ryland tiene una fuga, estos se están zampando los Astrofagos de la nave, por suerte consigue contener la fuga de los contenedores granja, que están echos de xenonite y acero. El problema es el material alíen de Xenonite, los últimos Astrofagos igual que han generado resistencia al nitrógeno, consiguen pasar el nivel atómico de este compuesto, generando una doble resistencia como daño colateral. 

Entonces es cuando a uno se le ponen los pelos de punta. Rocky, Rocky, nooo! su nave es de xenonite, toda ella. Hace días que el rastro de sus motores desapareció. 

Grace toma la decisión de su vida, en el último flashback que revela como después del accidente a escasos días del lanzamiento del Hail Mary, dos de los científicos mueren por un error de cálculo en la cantidad de Astrofagos. Lo que le hace como el candidato ideal a Grace para ir a bordo de la expedición. Ryland Grace se caga en los pantalones y es retenido. Le aplican una técnica de amnesia para que pueda trabajar en la llegada a Tau ceti y que sus propios compañeros no lo desprecien por tal intento de deserción. Este hecho hace que decida sacrificar su vida por la de su amigo Rocky, envía las sondas de los Beatles a la tierra, con las Tamoebas depredadoras de los Astrofagos y da la vuelta a su nave para salvar a los Eridani y a Rocky, aun sabiendo que la comida Eridiana es con nutrientes similares a la humana, pero con todos los minerales pesados que tiene, esta es venenosa e incompatible para el ser humano, el Hail mary ya no tendrá comida para la vuelta y ahora sí que es un viaje solo de ida. 

Encontrar a Rocky se vuelve en otra escena Top Hollywood, ya que los cálculos desde que perdió de vista los motores dan un margen de error muy alto y el espacio es muy basto. 

El encuentro es brutal con un final apoteósico, donde Ryland Grace es un semidios en el planeta Eridani. Los Eridianos se han dejado la vida, para sintetizar, vitaminas, clonar carne de tejidos suyos y poder alimentarlo. La noticia de Rocky, de que el sol del sistema solar a vuelto su estado natural. Lo alegra, pero él ya se siente realizado. enseñado a los niños Eridanos, tal como hacía en la tierra ejerciendo de profesor. 

Ave al próximo premio Hugo de este año. si no, se lo merece de todas, todas. 

Saludos Ior y que les den a las espaditas, a este paso, me pillo un sable láser, que le den al acero! 

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