El trébol de tres hojas es un relato intenso y simbólico donde lo cotidiano se fractura en una sucesión de visiones, decisiones y consecuencias imposibles de ignorar.
Una serpiente en la carretera. Una tienda de hierbas. Una mujer que lee el destino en las cartas. Y una sensación constante de que algo invisible está guiando cada paso.
Entre el azar y la intuición, la protagonista se enfrenta a una realidad que se dobla sobre sí misma, donde el tiempo parece fragmentarse en tres caminos posibles… y cada uno conduce a una verdad distinta.
Un relato breve de suspense psicológico, con tintes místicos y un trasfondo emocional que explora la percepción, la casualidad y el destino.
Si alguna vez has sentido que una pequeña decisión puede cambiarlo todo… este relato es para ti.
Durante el día de hoy, El trébol de tres hojas estará disponible en descarga gratuita.
Una oportunidad para descubrir esta historia sin coste y adentrarte en un relato donde nada es exactamente lo que parece.
La portada ha sido desarrollada a partir de una asistencia artificial, utilizada como base conceptual inicial del trébol en formato de collage. A partir de ahí, he realizado un trabajo completo de edición y diseño gráfico manual, ajustando composición, atmósfera y detalles visuales hasta dar forma final a la imagen.
Este proceso responde a una decisión creativa consciente dentro de mi flujo de autoedición, en el que la herramienta es solo un punto de partida y el resultado final es fruto de un trabajo de diseño propio.
Sobre el autor: Swords or Blasters?
Jordi Revuelta es autor de relatos breves y narrativas de corte introspectivo y simbólico, donde lo cotidiano se mezcla con lo psicológico y lo filosófico, explorando las decisiones humanas y sus consecuencias invisibles.
La creación de relatos en distintos ámbitos de la literatura le está llevando a un aprendizaje constante, orientándolo hacia un futuro que le permita adentrarse en la literatura de género sin encasillarse en ella.
Como anécdota impulsora de este relato, el punto de ignición fue casi atropellar una serpiente en el vecindario. Ese detalle cohesionó un par de cosas más que quería explicar y, luego, la improvisación, la escritura de brújula y la locura tarea de cuadrarlo todo.
Además, dejo un par de canciones reactivas. Una sale mencionada en el propio relato y la otra la escuchaba en el momento de cognición, mientras rumiaba cada fase de la historia.
“Pongo el último vídeo de ellos; casi suenan mejor que en su época. Y, con más de sesenta años, siguen haciendo bolos(Barcelona).”
Con esto cerramos. En cuanto a la localización temporal de la obra, es posible que se sitúe en finales de los noventa, cuando los móviles empezaban a estar presentes.
Y recuerda no te dejes las luces encendidas.

