Sant Jordi 2026

Un año más. Un año más celebrando la maravilla de la vida en ese punto azul en medio de la nada que es nuestro planeta.

Sant Jordi es, posiblemente, el mejor día del año: un día en el que se reivindica el amor, se eleva la narración, se divulga la escritura y se celebra el libro. Sí, ese objeto de papel que hace que todos los sentidos de nuestro ser se activen.

Por eso es, por antonomasia, el día más especial, con múltiples significados y lazos de unión. Es, quizá, un día en el que todo se atempera, en el que las almas buscan ese escudo para que el caos no las inunde. Un caos contra el que hay que luchar.

—¡Venga, Jordi! ¿Otra vez con la misma cantinela? Vamos a enseñar lo que nos han regalado. El don de dar es maravilloso, pero también lo es recibir un libro, que es, por encima de todo, el regalo que más aprecias.

Pues sí, aquí dejo la foto de mi dar y mi recibir. Por supuesto, con muchas rosas.

Este año he recibido un thriller, y es que me viene como anillo al dedo. Es bastante corto, con un número de páginas perfecto para mi esencia, y me ayudará a compensar la novela en inglés que estoy leyendo, que es muy larga y altera mis preferencias.

Los libros de mi hijo son una pasada. En concreto, Mi primer cuaderno de campo es brutal para iniciarlo en el arte y en el dibujo: bases de coloreado, sombras y luces. Un aspecto que, por mucho que los programas den soporte, es de obligada naturaleza aprender para desarrollar criterio en la vida. El segundo, Curiosidades para mentes inquietas, es también un gran acierto.

Rosas para mi mujer y el último libro elegido por ella, de un autor español. Es más del estilo best seller. Yo siempre me he considerado más de nicho, pero hoy en día ya no es así, porque la fantasía y la ciencia ficción se han expandido como un virus (uno al que quieres pertenecer, aunque aún no esté plenamente reconocido).

El libro de Albert Espinosa, Nunca estuviste solo, creo que me lo leeré en breve, así que pronto habrá review.

Curiositats per a gent curiosa ya viene en mi ADN, y podré compartirlo con mi hijo.

Mi primer cuaderno de campo (Ilustrados) es, posiblemente, un primer acercamiento para que mi mujer comparta el arte con mi hijo y desarrolle la mano, ese don de la creación que tanto admiro.

Esta vez somos la rosa, el dragón, la princesa y el caballero.

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