¡Joder! Me he pasado con el titular, nahh, solo voy a comentar un pequeño relato de Fafhrd y el Ratonero Gris, uno muy cortito y gracioso. Que describe a la perfección a este tandem de aventureros de la espada y la brujería.

Pondríamos a conan como álterego, porque Conan realmente es Fafhrd y el Ratonero unido en uno. Conan es lo suficientemente inteligente y fuerte. Para ser una unidad. Fafhrd y el Ratonero Gris son dos y en esto recae su complejidad en la lectura. Fritz, crea unos personajes más complejos y por eso tiene muchos seguidores, como ocurre con Conan, pero básicamente son iguales.
A lo que vamos, Espadas contra la magia, es uno de los libros más avanzados de nuestro tandem a describir. Mi hermano me dejó este libro y el otro día me leí el primer capítulo y me harté de reír. ¡Qué maravilla! Pues, ¿qué podemos decir que Conan y los chicos de Lankhmar? Son eso un ligero entretenimiento que puedes solapar en cualquier momento de tu vida, entre libro y libro, durante. Por delante, de reverso y de todos los colores posibles, pueden ser esa pequeña válvula de escape ideal para descongestionar, lecturas largas activas, etc. Lo que quieras y eso sí echarte unas risas, con estos dos zopencos.
El relato es: En la tienda de la bruja de Fritz Leiber.

Nuestro relato empieza con una descripción espectacular de la maloliente tienda de la bruja a quien nuestros protagonistas van a pedir consejo o preguntas. El ratonero, al entrar, se hace la primera pregunta. Si apesta más la bruja o la tienda entera que está hecha polvo.

Lo que piensa el ratonero gris de la brujilla. No tiene desperdicio. Al final han de salir por patas con la tienda de la bruja a cuestas.
La bruji le dice: Os rastrearán como sabuesos hasta que os vean muertos.
Él piensa: Normal, la inevitable y fría realidad sin la que no se podría contar una buena historia.
Para más inri, cuando la bruja les va a decir algo interesante, los atacan y Fafhrd, el brutote arranca el palo central de la tienda y echan a correr por las callejuelas dando espadazos como pueden. Dejan la tienda bloqueando la calle y salen por patas.
¿Que maravilla de relato, no? Cero pensar, infinito, disfrutar.
Es que Conan y los chicos de Lankhmar, son una representación muy parecida. En mi caso, me gusta más Conan, de siempre, y esto es una apreciación personal.
La molajeja aquí sería: Que si eres un chaval/a joven que quiere adentrarse en el mundo de la fantasía. Esto no va a ser lo mejor, de esta, pero el conocimiento es un camino largo, denso y podrías leerte de primeras a Sanderson. Pero él mismo te lo dice. Mejor camino que destino.
Y este es el camino de la fantasía. Al menos una parte de ella.
¡Swords!
