¿Shoganai o Shouganai? – ¡Da igual que importa!

Mirar hacia otro lado es algo difícil de justificar; es como intentar ignorar un terremoto o hacer caso omiso de un meteorito en curso de colisión con el planeta. Esa actitud de «da igual» parece una expresión que debería quedar obsoleta. ¿Por qué decido escribir sobre esto? La razón es sencilla: hoy vi una noticia sobre la basura espacial y cómo un fragmento logró atravesar la atmósfera sin desintegrarse completamente. Estoy totalmente a favor de la exploración y de que la humanidad dé el paso de salir de este planeta, pero, considerando el grado de desarrollo que hemos alcanzado, es evidente que ya podemos tomar medidas más serias. Siempre hay margen para mejorar, y debemos hacerlo. La basura espacial es un problema real y creciente, y no lo digo solo yo; ya ha sido expuesto en diversos medios, y lo mencioné en otro artículo.

Este problema se vuelve aún más delicado cuando los fragmentos que componen la basura espacial no se desintegran por completo al reingresar en la atmósfera, o cuando no se controla adecuadamente dónde podrían impactar.

Esta reflexión surgió, como suele ocurrir, de una coincidencia. El otro día, viendo en familia la película Armageddon —sí, la de Bruce Willis, donde desvían un meteorito que amenaza con destruir la Tierra—, apareció una idea interesante. Poco después me topé con una palabra japonesa que plantea un concepto curioso: si algo no se puede controlar, ¿para qué preocuparse? De ahí nació este artículo.

Personalmente, no comparto del todo esa visión. Creía que esa actitud de indiferencia estaba superada, o al menos debería estarlo. Ese «da igual» no parece compatible con una sociedad que aspira a evolucionar y a construir un futuro mejor. Siempre se puede actuar, siempre se puede mejorar. La evolución es inevitable, y si no nos preocupamos por los problemas que enfrentamos, corremos el riesgo de que estos se agraven hasta volverse inmanejables.

Por eso, todo importa, especialmente cuando el futuro está en juego. Aunque durante nuestra vida los efectos de estos problemas no nos afecten directamente, sí lo harán a quienes vendrán después.

Mi artículo al respecto aquí. Y el que he visto hoy aquí.

Dejar el terror para el pasado. Malak-Peter Watts, Cementerio de Animales – Stephen King

Los últimos podcasts del año están dedicados al terror. En esta última entrada, nos enfocaremos en la ficción sonora, presentando dos relatos que reflejan mi percepción de este género. Para mí, el terror surge como una confluencia entre un futuro incierto y la repetición de un pasado marcado por guerras y calamidades. Esta visión debería impulsar a la civilización a progresar y a abandonar la idea de que «el fin justifica los medios», como dijo Maquiavelo. Es necesario dejar atrás ese pasado obsoleto y avanzar, evitando caer una y otra vez en los mismos errores.

El primer relato se encuentra en el podcast Relatos Salvajes con su adaptación sonora de Malak, obra de Peter Watts. Este relato refleja a la perfección las ideas mencionadas anteriormente. El segundo, por su parte, representa el terror en su expresión más pura, al estilo más clásico, quizá ya obsoleto para una humanidad cada vez más consciente de lo que el futuro puede significar. Sin embargo, sigue siendo igualmente aterrador y digno de mención, mostrando así un contraste interesante entre ambas perspectivas.

Este segundo relato es Cementerio de animales, del maestro Stephen King, presentado en el podcast de la Cadena SER. A mi juicio, es una de las mejores obras de este autor dentro del género. Es un relato brutal que, incluso para alguien como yo, que no se considera un gran aficionado al terror, logra alcanzar la excelencia.

Ambos relatos son perfectos para cerrar el año con una reflexión profunda: en esta vida, no todo vale, y los medios son tan importantes como los fines. Los hechos que hoy consideramos insignificantes pueden desencadenar una vorágine futura imparable, una espiral de consecuencias de la que podríamos arrepentirnos. Este mensaje cobra aún más relevancia mientras nos adentramos en el cuarto de siglo del siglo XXI.

Disfruta de ambos relatos:

Enlace en la imagen.
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¡Feliz Navidad, felices fiestas y próspero año nuevo 2025!

Desde Swords & Blasters, quiero desearte unas fiestas llenas de alegría, descanso y momentos inolvidables junto a tus seres queridos.

Este año celebramos un capítulo más de esfuerzo y constancia en un mundo que a menudo parece estar inmerso en el caos. Un caos que trae consigo incertidumbre constante, pero también nos invita a reflexionar y crear historias que hablen de superación y perseverancia.

Mi foto navideña. Ja, ja, ja no hago publicidad. Cada año me gusta hacerme una, en esos almacenes.

Hablar de superación es inevitable, porque detrás de cada palabra escrita en este proyecto hay un escritor que enfrenta día a día los retos de una enfermedad crónica y un alto grado de discapacidad. A pesar de ello, sigue luchando con determinación en un sistema exigente e implacable. Esta realidad es precisamente la que inspira la creación, impulsada por un estoicismo comparable al de un auténtico ronin.

El dolor y el sufrimiento, mezclados con la alegría de los momentos importantes, nos permiten alcanzar metas que parecían inalcanzables. Todos enfrentamos nuestras propias luchas, pero estas fechas nos recuerdan la importancia de disfrutar y compartir el tiempo con quienes amamos.

Con este espíritu, reafirmo mi compromiso de seguir ofreciendo lo mejor de mí, centrado en la calidad en un mundo donde la cantidad parece predominar, haciendo que el contenido de verdadero valor sea cada vez más difícil de encontrar. Esto representa un desafío, pero también una oportunidad que estoy dispuesto a aprovechar.

Swords & Blasters ha sido, es y seguirá siendo, un espacio donde compartir reflexiones sobre los fascinantes mundos de la fantasía y la ciencia ficción. Lo que comenzó como un humilde proyecto con apenas un centenar de visitas en sus primeros años, hoy ha alcanzado las 20,000 visitas solo en 2024. Sin embargo, no se trata solo de números. Para mí, lo importante es formar una comunidad compacta, unida por intereses compartidos y una pasión por el género.

Pero, más allá de las cifras, lo que realmente importa es disfrutar de la magia de la literatura de género y sus vertientes audiovisuales. Es esa magia la que nos inspira, nos impulsa a soñar y nos recuerda, día a día, el poder de maravillarnos.

Felices fiestas,
Jordi Revuelta

Secret Level- La Serie De Prime Video

El último aliento con bombona de oxígeno para cerrar el año 2024. Digo oxígeno y lo recalco porque esta serie es espectacular: una aproximación del mundo de los videojuegos a la pequeña pantalla que hará que tanto los conocedores como los neófitos de este tipo de videojuegos flipen por completo.

Secret Level es el colofón a un año que comenzó de forma espectacular, pero que después se fue desinflando hasta niveles absurdos. El hype de sus inicios venía acompañado de una resaca evidente, con enormes dificultades para igualar lo ya visto. Posiblemente, estamos en la cresta de la ola en cuanto a creaciones, lo que puede augurar una futura carencia de originalidad. Sin embargo, hoy puedo afirmar que esta serie desborda creatividad.

El formato corto tiene esa virtud: más punch y mensajes más directos. Esto se aplica a todos los formatos, tanto literarios como audiovisuales. Y en este caso, el formato corto es simplemente una pasada. Lo digo incluso sin haber visto los dos últimos capítulos. Todos, absolutamente todos, los episodios rebosan contenido de calidad.

Como suele suceder entre los amantes de este género, es fácil preguntarse por qué falta algún videojuego concreto. Pero ya hay planes de películas o series como The Last of Us o la posible adaptación de Ghost of Tsushima.

¿Y si, por ejemplo, nos hicieran un corto de Monkey Island con Guybrush Threepwood? Fliparíamos el doble, ¿a qué sí? Ahí lo dejo como idea para los señores de Prime con su Secret Level: Season Two. Lo digo porque han incluido Sifu en esta temporada, y aunque este episodio puede no ser del gusto de todos, no es mi caso. Reconozco que está pensado para el jugador, para quienes lo han vivido realmente. No para el espectador más casual, que quizá no sea tan friki o no sepa que Sifu es uno de los juegos de culto con más trascendencia futura, sin olvidar, por supuesto, la saga Souls.

Sifu, para mí, el mejor videojuego 🎮 de todo el conjunto.

Para terminar, hablemos de los capítulos que, posiblemente, tienen mayor enganche, como los de Warhammer 40k. Este es un fetiche personal desde siempre, y actualmente estoy pintando los Kommandos Orkos de Kill Team. En un futuro, añadiré una entrada con foticos, pero ese no es el tema ahora.

El punto es que, cuando vi ese corto de Warhammer y toda su brutalidad impresionante, no pude evitar soltar una sonrisa y aplaudir de pura emoción.

Y si cerramos aquí, no podemos olvidar que el episodio de Dungeons & Dragons tiene garantizado el gusto de todos, gracias a su capacidad para conectar con diferentes clases sociales y públicos.

¡Esta vez somos amantes del buen género, nuestro género!

Esta Noche Arderá El Cielo – Emilio Bueso

Un viaje introspectivo para reconocerse como persona, marcado por las consecuencias de los hechos de los protagonistas. Este libro de Emilio lo compré durante la presentación que hizo de su obra Naturaleza Muerta. El motivo que me impulsó a adquirirlo y pedirle que me lo firmara fue, entre otras cosas, el hecho de que incluye un viaje en moto. Además, sentía curiosidad por descubrir cómo sería su escritura en sus inicios literarios. Estos aspectos me llevaron a comprarlo y, en consecuencia, a leerlo. Y aquí estoy para compartir mis impresiones.

Cómpratelo desde el enlace de la imagen.

Es evidente que esta novela tiene características que atraen desde un principio, como el viaje a la Trans-Taiga, un lugar inhóspito en Canadá, y el misterio de hacia dónde nos llevará esa travesía. La novela me ha gustado, está claro, aunque ni de lejos se acerca a la trilogía de Los Ojos Bizcos del Sol. Pero esto es solo una opinión personal, ya que el estilo lovecraftiano no es lo mío. Aun así, el hecho de que esta novela combine elementos de ese estilo y me haya gustado ya es un gran mérito. Para los amantes de este género, será una novela ideal.

Un detalle que me pareció un acierto es cómo Emilio otorga a sus personajes nombres representativos de sus acciones o características personales, lo que podríamos llamar “motes”. Esto hace que la novela sea aún más atractiva.

La historia comienza con muchas incógnitas y una situación bastante enrevesada que luego se resuelve de una manera muy buena, exponiendo un grave problema de personalidad en los personajes, quienes terminan encontrándose a sí mismos.

Es evidente que también hay una buena dosis de imaginación que da soporte tanto a la estructura de los personajes como a la del propio autor. Hay un componente que me ha encantado por encima de todo: cómo aborda ciertas explicaciones sobre las estrellas y cómo uno puede guiarse por ellas en un terreno inhóspito. Esto me sacó una sonrisa al encontrar paralelismos generacionales con el escritor, que logran conectar al lector con su perspectiva.

Emilio es un referente para mí en la escritura nacional, junto con Celia Corral Vázquez y Jesús Cañadas. A los demás escritores españoles, tranquilos, poco a poco os iré descubriendo. El tiempo, al fin y al cabo, es relativo. Con lo que tiempo al tiempo. Aparte de sentirme creador, también soy consumidor y quiero ver lo que hay ahí fuera.

Aunque tengo una queja respecto a la literatura fantástica española: parece que hay una marcada tendencia hacia el terror lovecraftiano. Y debo recalcar que ese estilo no es de mi agrado, a pesar de que, cuando era chaval, algunas de las mejores partidas de rol que disfruté fueron con La Llamada de Cthulhu.

Esta vez, sin embargo, somos moteros.