A Planet Called Treason – Orson Scott Card. Parte II

Mi opinión de la obra esta vez no va a ser muy positiva. Es realmente demasiada información comprendida en un libro muy corto. La lectura en Ingles se me ha puesto muy boca arriba. Ya que el libro al ser de bolsillo tiene las letras muy pequeñas y es muy antiguo. Creo que a día de hoy esto las editoriales lo cuidan muchísimo, aliviando los ojos del lector y mimándolos. 

Prosigamos con el resumen: 

La obra tiene momentos épicos alternados con momentos bastante choofs. Pero se me obcecó volvérmela a leer y aquí estamos. Comentándolo, a veces no todo es maravilloso. 

Nos habíamos quedado pasta boniatos en el bosque de ku kuei. Padre e hijo buscando a los habitantes del bosque. Nada, durante días. Han dejado acampados a menos de un millar de los suyos para buscar a estos desconocidos nativos de ku kuei. Lanik ya no sabe qué hacer para encontrarlos. Habla con la roca mentalmente para conectar con ellos y nada de nada. Cuando llegan a un lago en su interior ve una isla, se le ocurre la idea de absorber la totalidad del agua del lago. Esto hace que al momento aparezca un grupo pequeño de ku kueienses. Bronceados, ni caucásicos, ni de raza negra. Una mezcla con el detalle añadido de que están gordos, pero para nada torpes. El más obeso es el jefe. Le pide a Lanik que le devuelvan el lago. Ellos se quejan de que no les han molestado. Pero nuestro prota sí y piden explicaciones. Exigen el mismo trato de vive y deja vivir. 

Portada de revisiones posteriores de la obra. Lanik saliendo de la tierra.

Lanik pide ayuda para luchar. Se ríen de él y amenaza con no devolverles el lago. Y aparte usa constantes temblores de tierra en sus pies para dar más fuerza a su demanda. 

— ¿Si eres tan poderoso, para que nos necesitas? — Afirma el nativo jefe. 

Lanik les explica que la roca está en contra de la muerte. Lo que han visto es espectacular pero no se puede utilizar para matar. Por eso los necesita a ellos. Necesita tiempo. 

Cuando oyen esto, se empiezan a reír de nuevo. 

— Tiempo, nos sobra. — Las carcajadas continúan. — Haberlo dicho antes. Devuélvenos el lago.  

Lanik llega a un trato que consigue una treintena de nativos para poder controlar el tiempo de un millar de hombres, pero cuando llegan al campamento, no hay nada y muchos están muertos, decapitados y calcinados.  La mujer de Lanik, se había quedado en el campamento. Por suerte la encuentran viva. La habían degollado, cortado manos y pies. Se está regenerando. 

El líder de los ku kuei, le dice a Lanik que ya no necesitan de sus servicios, pero este responde que ahora, los necesitan más que nunca. 

Han dejado a la esposa de Lanik viva, expresamente para ralentizar su avance contra ellos. El dejarla viva sin pies para caminar sería un lastre para que Lanik no pudiese darles caza con sus nuevos aliados, los demonios de Ku kuei. 

Estos demonios de Kukuei, son mucho del cachondeo y de la risa. Aunque estén gordos. Ayudan a la mujer de Lanik con una soltura inaudita para su obesidad. Los llevan al interior del lago, donde hay una pequeña isla. 

Pasan los meses junto a los nativos y Lanik empieza a aprender a controlar. El tiempo. Pero hay un pesar sobre el estado de humor de su padre. Este tiene varios incidentes, donde en uno cae de una colina. Se rompe los brazos en la caída, pero estos se le regeneran. Hasta que su padre le pide que lo cure a él. Que le quite su poder de regeneración. 

Lanik, se da cuenta que su padre, ya no tiene más ganas de vivir y que la caída no había sido una casualidad. 

Pero esta no va a ser la única preocupación. Su mujer a la que en el inicio de la novela despreció. Mantiene relaciones con algún nativo. Ella también aprende a dominar el tiempo y ralentiza este mucho. Incluso la bautizan con el nombre de tocón.  Por su lentitud. Va tan lenta que Lanik la ve en relaciones sexuales a cámara lenta. Lanik no se lo toma mal. Lo considera como un escape para la propia desdicha de su mujer. Ella misma le declara que va tan lenta porque les parecen graciosos los nativos a velocidad rápida y eso que cada nativo va a una velocidad distinta, salvo cuando se relacionan. Una preocupación, pero no peor que el proceso de depresión de su padre que se acaba suicidando finalmente, porque cree que todo lo que había construido está ya destruido. Se tira desde un risco a la orilla del lago rompiéndose el cuello y impidiendo que su regeneración le salve de ahogarse. 

Los jarros de agua fría hacen que Lanik, espabile en aprender el control del tiempo. El decide la vertiente de acelerar el tiempo. Durante la noche para estar siempre de día. Esta operativa lo hace divertirse. Pero entiende que la felicidad no existe, observa que los nativos siempre están despreocupados y sin motivación por su control del tiempo. Esta visión no se esclarece hasta que observa que uno de ellos va acelerado quemando su vida. Antes de morir. Lanik le da esperanzas de que lo puede curar y volver a empezar. Pero él se niega. Le da su visión de que los nativos no tienen motivación y están vacíos y sin esperanza. 

— Somos felices porque tenemos esperanza de vida. Pero es una mentira, no tenemos esperanza. En cambio, tu, Lanik, tienes esperanza. Esto es un cementerio. ¡Sal de aquí y salva el planeta! 

Entonces es cuando Lanik vio que ya no se reía y después murió. Su cuerpo se hizo polvo y se hundió en la tierra. Lanik entra en la tierra y se pone debajo de los restos del nativo escuchando la voz de los muertos. Y empieza a sentir paz. Medita sobre la muerte del nativo, la de su padre y la perdición de su mujer en el tiempo. Lanik piensa que ya no podrá aprender más cosas del control del tiempo y decide que es hora de marchar. Se lo dice a su mujer. Ella no quiere que se vaya. El comparte unos días en su tiempo ralentizado y hacen el amor, se despiden, la perdona y ella le dice que va a ser joven para siempre. Pero Lanik piensa que eso no es así, hasta cuándo. ¿Hasta que el planeta sea engullido por su estrella?  

Lanik empezará a viajar hacia el este. Tendrá un leve encuentro con Mwabao. Ella lo va a reconocer, pero nuestro protagonista acelerará el tiempo. Dejará que la visión parezca una confusión. 

Lanik, llegará al extremo más oriental, es allí donde conocerá la paz y la estabilidad durante un par de años. Ayudará a una familia de pastores de Humping. A trabajar la tierra. Hasta que su fama crece. Ya que salva a la mujer del pastor en el nacimiento de su cuarto hijo. Este viene con un brazo y una pierna en el canal de alumbramiento.  Consigue salvar a la madre y el bebé. 

Su fama hace que constantemente le lleguen lugareños que necesitan cura.     

Hasta que un día, viene a buscarlo un sirviente de un tal Lord Barton del castillo de la colina. Lanik se escusa que hasta que no acabe la cosecha, no irá. Este hecho lo alerta de que se le acaban los días de tranquilidad y no quiere a la vez perjudicar a la familia con la que convive. Decide acompañar al sirviente cuando acaba la cosecha. 

En la travesía Lanik descubre algo raro en el sirviente, mientras hace guardia una de las noches. Observa que este cambia de color. Cuando Lanik ralentiza el tiempo para descansar y mantener la guardia. 

En su llegada al castillo de Lord Barton. Este le reconoce como Lanik Mueller y le explica la revelación de un complot de herederos entre los diferentes clanes. Como su hermano.  

Aquí salen a la palestra un nuevo clan que controla la ilusión, son ilusionistas y cambiantes de formas. Mientras Lanik y el Lord Barton comentan el complot del planeta entero por estos ilusionistas. Unos demagogos, expertos en el arte de la manipulación y de descendencia política. 

Uno de sus sirvientes intenta envenenarlos. Lanik advierte al Lord y el sirviente sorprendido acaba con la vida de este. Lanik lo cura con sus poderes y lo rejuvenece.  

Después Lanik empieza la cacería en busca de estos ilusionistas y le lleva hasta la isla más oriental del planeta, Anderson. Allí comprueba como trabajan estos cambia formas. 

Aquí sale la fábula de la casa de la bruja de Hansel y Gretel. Una mujer de belleza alineada a la perfección a sus deseos le ofrece ayuda y cobijo después de luchar contra las corrientes del agua para llegar a la isla. Le ofrece descanso y comida. Pero Lanik descubre el engaño. Esta, realmente no es una mujer, es un hombre que lo intenta asesinar y Lanik se ve obligado a utilizar la tierra para cometer el crimen de uno de los habitantes cambiantes de Anderson. El eco de las lágrimas de la tierra, pesan sobre él por casi una eternidad y el haber roto su promesa de no utilizar la tierra para matar. 

Esta decisión hace recapacitar a Lanik e inicia el camino de vuelta al desierto de Schwartz para pedir ayuda a sus habitantes inmortales. Les pide que para liberar el planeta deberían de acabar con todos los Anderson del planeta. Les revela que ellos saben que en el fondo de la tierra hay hierro de sobras, que ellos lo están escondiendo en el desierto y que esta acción no los hace menos culpables de todas las muertes que hay en el planeta por la lucha de este material. Ellos están escondiendo el material. Las muertes siguen ocurriendo y ellos siguen con su vida inmortal. Lanik les propone que aparte de acabar con los Anderson va a destruir todas las maquinas embajadoras del planeta una por una y realmente demuestra la valía de su planeta natal. Ellos están ahí solo para darles lo que quieren a los que están en el espacio exterior. Va a cerrar el planeta del exterior. Ya que si supiesen ellos el poder del que realmente disponen estarían ya destruidos. 

Después de recapacitar los habitantes de Schwartz. Acceden a destruir y hundir en el mar la isla de Anderson. Pero que solo lo podrá hacer el mismo Lanik ya que ellos no podrían soportar el dolor eterno de la tierra al acabar con vidas humanas. Hacer esto acabará con la vida del mismo Lanik y este accede. 

Lanik consigue sobrevivir al grito de dolor de la tierra sobre el amplificado por el genocidio de miles de almas. Intenta entrar en comunión y explicarle a la tierra el motivo. Pero esta no lo perdona. Aun así, no lo mata. 

Helmut, el Schwartz que quedó decepcionado y que lo amaba lo vuelve a amar. Lanik lo ama también a él. La manipulación de los Anderson llevaba miles de años derramando sangre humana y eso debía de acabar. Ahora es cuando Lanik destruye todos los Embajadores y ya no habrá luchas en el planeta. Solo le queda viajar a Mueller y enfrentarse a Dinte. Su Hermanastro.  

Al llegar a Mueller, Dinte lo está esperando y Lanik descubre que es un cambia formas, pero no es de Anderson. Es el mismo ocultando su apariencia real. Es el Lanik Mueller que había sobrevivido y que ocultaba su apariencia de radical con varios brazos y deforme. Tomando la apariencia de Dinte.  Con lo que aquel supuesto hermanastro Dinte que degolló Lanik era un ilusionista y no pudo regenerarse de sus heridas, por eso su clon adoptó la apariencia de este, para ocultar su malformación radical genética y todo cobró ahora sentido. 

Esta escena es espectacular, donde hablan dos mismas personas. Empatizan. Lanik ayuda a Lanik, le explica todo el motivo. Lo cura de su radicalismo. Se cura a sí mismo. Le da el consejo de que a envíe a todos los radicales a Schwartz para que allí los curen y los que quieran volver vuelvan, pero los que no lo deseen que los dejen en paz.  

Él es el, Lanik Mueller es otra persona y llega el fin de la última maquina embajadora, cortando todo contacto con el exterior. 

Ahora el Lanik Clon de Nkumai será el Lanik real. Poque es realmente el mismo. 

Nuestro protagonista volverá a salvar a su amada en el bosque de Ku kuei. Donde la llamaban tronco y quería vivir en el espacio de tiempo infinito. Cuando Lanik llega a Kukuei, le dan la bienvenida, pero le advierten de que ella ya no se llama tronco o tocón. Sino piedra. Esta está en la última posición en que Lanik la dejó, llorando por su despedida. De perder su amor. Lanik entra en el espacio tiempo ralentizándose al máximo que ha podido hacer nunca y consigue hablar con ella. Todo este espacio de tiempo hace una dilatación temporal de más de trescientos años. Ella lo ama, el también y deciden ir a vivir en el tiempo real al único sitio donde LAnik encontró la paz en los pastoreos de las tierras del este de Humping y poder seguir ayudando a las personas.