Ayer fui a ver Project Hail Mary, la película. Era evidente que no me la podía perder en el cine y, con esta, llegará la otra imprescindible de este año, como es The Odyssey de Christopher Nolan.
He de reconocer que la película está muy bien plasmada con respecto al libro; consigue mantener su esencia casi milagrosamente, ya que llevar esta historia al cine es casi imposible y, en este caso, se ha conseguido. Crear una película tan compleja es de suponer que ha sido un reto, y aun así ha conseguido entretener, gracias a un humor fácil y sencillo que te mantiene en la trama, una trama compleja que va saltando en continuos flashbacks.

Ir al cine era mi plan especial para llevar a mi mujer y a mi hijo. Sabía que mi hijo vería, o al menos absorbería de alguna manera, el mensaje superior que plasma esta película. Esta película es casi como un oasis de evolución en el ser humano, algo que parece surrealista si lo comparamos con la representación actual del mundo.
Pero ¿qué ocurre? Ayer fui al cine buscando el día del espectador, para que el presupuesto de ver esta película en familia fuera una inversión modesta. Pero esto es una utopía. El mismo Ryan Gosling se posicionó sobre la importancia de que las personas vayan a los cines, pero las matemáticas no engañan. Las personas hoy en día no están adaptadas a poder permitirse un mínimo momento de ocio, ya que ver una película en el cine en familia cuesta aproximadamente entre un 50 % y un 60 % de una suscripción al mismo Disney+. Esta realidad hace que incluso un momento de ocio adaptado a todos los públicos, incluidos quienes tienen alguna discapacidad, pueda disfrutarse, pero reitero, a un alto coste.
Hace aproximadamente un mes estuve hablando con mis hermanos sobre la situación que afecta al cine e incluso al teatro. A mi parecer, esto pertenece a la cultura y casi debería ser subvencionado por el Estado para que en un futuro no desaparezca. Sé que existen medidas y ayudas, pero es casi un nicho más complejo de lo que debería ser, y debería ser un sector focalizado para el progreso cultural de los habitantes de un país que decida apostar por la cultura.
La película me ha gustado mucho, pero he de reconocer que tengo tan presente el libro en mi mente que posiblemente mi percepción está alterada. Si comparamos, sigo pensando que The Martian me sigue gustando más. Project Hail Mary es aún más compleja de plasmar y, aun así, los CGI son brutales. Como ya avisé en su momento, la escena top de la película es cuando cogen las muestras de la atmósfera de Adrian.

Proyecto Salvación es, con gran diferencia respecto al libro, una adaptación muy fiel, pero también más digerible y comprensible que la propia novela, que profundiza de forma muy técnica en los componentes de la vida extraterrestre, en los astrofagos como combustible y en los procesos de distancia, aislamiento y composición química. La película consigue simplificar estos conceptos sin perder la esencia de la historia, algo que no era fácil de lograr.
El libro sería:
- Mucha explicación científica
- Problemas técnicos
- Resolución mediante ciencia
- Narrativa basada en ingeniería y física
Y la película lo que hace es:
- Simplificar ciencia
- Mantener emoción
- Mantener humor
- Mantener la relación entre personajes (lo más importante)
Ryan Gosling me encanta y tengo presentes que sus mejores películas son, en este orden:
- El Diario de Noa
- Drive
- Proyecto Salvación
Es obligada lectura y visionado. Porque esta vez queremos salvar a nuestro planeta.
