SILO 3 (Dust – Vestigios) – Hugh Howey. Con y Sin Spoiler.

El último libro de la trilogía de Silo es, posiblemente —en comparación con La jungla de cristal 2 en su día— un hito en cuanto al número de personas que mueren en una obra. Aquí tenemos el desenlace de la trilogía, algo evidente y para lo que no hace falta ser ningún genio.

Debo decir que, después de terminar de leer Silo, mi sensación es clara: posiblemente la serie televisiva es mejor que los libros, sin rodeos. Es cierto que la imaginación de cada cual es personal y difícil de trasladar o explicar en su imagen mental. Desde mi punto de vista, los libros detallan más a los personajes y al ritmo narrativo que a la escenografía o el detalle visual, y eso me gusta mucho porque mantiene muy bien la acción. Es verdad que, como ocurre en muchos cierres literarios, el libro comienza de forma lenta y luego avanza a pasos agigantados.

Silo me gusta mucho, mucho, pero aun así entro en bucle comparándolo con la serie televisiva, que concibo como superior. Es así, no hay más. Supongo que en este aspecto me he cerrado en banda.

Lo que comentaba sobre las muertes al principio es cierto, siempre y cuando obviemos el momento del apocalipsis. Por lo demás, aquí encontramos un número de tragedias muy concreto, contado en unidades que no son precisamente pocas.

También es normal que los conflictos humanos se enreden y que estos sean especialmente crueles.

Silo es, posiblemente, en concepto, idea y estructura, una de las mejores novelas de ciencia ficción distópica que he leído, y quizá la mejor serie de ciencia ficción que he visto en mi vida. Es posible que Rebecca Ferguson tenga mucho que ver en ello: por su actuación, por la orientación de su personaje y por su conocimiento en mecánica, algo que, por afinidad personal, ya me tiene ganado. Ese equilibrio de competencias entre sexos resulta fascinante y completamente creíble. Jules es una heroína como debe ser.

A partir de aquí entramos en spoilers, aunque antes quiero decir que he disfrutado toda la trilogía. La he leído quizá de forma algo superficial en algunos momentos, incluso distraído en otros, pero lo achaco a las inevitables comparaciones, que ya se sabe que son odiosas. Aun así, es una trilogía imprescindible para entender cómo podría ser un futuro muy creíble.

Spoilers:

Ese apocalipsis acaba siendo poco más que un reset de la humanidad, sin demasiado trasfondo. Es cierto que las nanomáquinas se presentan como un peligro futuro y, al mismo tiempo, como una herramienta esperanzadora para la medicina. Como arma biológica, desde mi punto de vista, tienen más peso en la reparación de tejidos que en la idea de una supuesta inmortalidad, tal y como casi se plantea.

El conflicto entre Anna y Donald lo percibo como un crimen pasional algo incoherente, teniendo en cuenta las capacidades intelectuales de Anna y Donald. Aun así, está bien desarrollado al mostrarnos cómo Anna intenta suplantar a su mujer sin contarle la verdad. Esa verdad debería haberse revelado en la segunda parte y habría evitado su muerte. Son elementos metidos con calzador, bien integrados, pero forzados. Tengo curiosidad por ver cómo lo resolverán en la serie.

Este punto me recuerda a El prestigio de Nolan, cuando el personaje de la mujer de Christian Bale se suicida, algo que no habría ocurrido si se le hubiera contado la verdad sobre los gemelos. Choca muchísimo, pero dota a la historia de una potencia enorme. Aquí sucede algo similar: le da fuerza, especialmente en esta tercera parte, donde las investigaciones de Anna actúan como detonante y revelan el objetivo de todos los silos, concebidos para que, de manera darwiniana, solo uno quede con vida mientras el resto son destruidos.

El final es bastante happy flower, después de toda la escabechina previa. Apenas se menciona —o se obvia— el paisaje de la ciudad cercana en ruinas, y se revela que muy cerca ya es posible vivir y que existe superficie verde.

Sin querer meter más caña, me alegro de haber leído Silo. Ha sido una necesidad hacerlo, aunque al terminarlo queda una sensación similar a cuando te explican un truco de magia: pierde parte de la gracia. Aun así, eso no baja esta obra del pedestal. Silo es, sencillamente, imprescindible.

Por lo demás me alegro de haber acabado la trilogía porque ahora me podré dedicar a acabar o empezar otra. Y es fascinante la sensación de terminar algo para iniciar otra cosa, mariposa.

Dejo los enlaces de los tres libros por si te los quieres pillar en amazon:

Y después del género que nos delimita el silo, que ya de por sí es distinto, llega el momento de poner en la balanza hacia qué dirección vamos: si hacia las Swords o hacia los Blasters.

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