Primero vamos a empezar con la épica y la recreación en un meme de Conan y el secreto del acero:
—El fuego y el viento vienen del cielo, de los dioses del cielo, pero dios es Crom, Crom que vive en la tierra. Antes los gigantes vivían en la tierra, Conan, y en la oscuridad del caos engañaron a Crom y le arrebataron el enigma del acero. Crom se irritó y la tierra tembló. El fuego y el viento derribaron a aquellos gigantes y arrojaron sus cuerpos a las aguas. Pero en su ira los dioses olvidaron el secreto del acero y lo dejaron en el campo de batalla. Nosotros lo encontramos. Solo somos hombres, ni dioses ni gigantes, solo hombres. Y el secreto del acero siempre ha llevado consigo un misterio. Tienes que comprender su valía, Conan, tienes que aprender su disciplina. Porque en nadie, en nadie de este mundo puedes confiar: ni en un hombre, ni en una mujer, ni en un animal. En esto sí que puedes confiar. Y aquí sale el sartén grial: la sartén de acero, de hierro puro con un escaso carbono para proporcionarle dureza, dureza para toda una vida, para muchísimas generaciones, para que su compuesto no difiera de lo que fluye por tu sangre, Conan. Hierro, acero. Eso eres tú, Conan.

Ahora vamos con la sartén:
Ya es sabido que, si estoy con vida, es por un estilo de vida saludable, intentando minimizar los procesados y llevando una alimentación muy estricta. Pero un día me encontré con que mi mujer me había dejado todas las sartenes en la puerta de la calle para que las tirase. Entonces entró la máquina de pensar, sí, aquella que nunca se utiliza, aquella que, por el estilo de vida y por el puro consumismo que tiene la sociedad y lo que es y representa en la sociedad —que es como la obsolescencia programada—, se queda apagada. Supongo que aquel muchacho que un día, en la universidad, fue silenciado por decir que quería utilizar bioplásticos para reciclar y tener una continuidad en el consumo —y que, a día de hoy, viendo que todos los tapones de los envases ya son de este sistema— ha visto cómo ha entrado en una espiral que nadie puede parar: el puro advertisement que te bombardea para que compres y consumas. Ese puto Black Friday que te atormenta para que consumas. Pues no quería hacer nada al respecto, pero voy a publicitar una sartén, sí, una sartén de hierro; en concreto, de acero. Pero no nos equivoquemos: es una sartén del 99 % de hierro y un 1 % de carbono.
Es una sartén para toda la vida. Y voy a dar el modelo que tengo. Solo tengo una sartén en mi casa, y es la de 22 cm, suficiente para hacer una tortilla de patatas de tres a cuatro huevos. No más. Y tortillas a la francesa perfectas (la sartén es francesa, pero es la más vendida en todo el mundo) y mejores que en una antiadherente. Y te digo: al principio las vas a pasar putas para que no se te pegue, porque la capa de antiadherencia la debes hacer tú. Y al menos sabes que la fusión y transferencia que pueda haber entre materiales es el hierro.
He estado mirando cuánto me costó a mí, y fue este modelo: treinta y dos pavos. Pero en el enlace está por 27 pavos; supongo que, en este caso, no hace falta ser ratilla, porque esta sartén es para toda la vida. Por si la quieres pillar en ese tamaño, aquí.
Consejos: lavar como te salga de ahí y, sobre todo, con la lana de acero, no hay prob. Secar al momento y, al fuego, añadir una película de aceite. Al cocinar —para vitro, en mi caso— dos minutos al nueve, bajar al dos y, si quieres, añadir un poco de aceite y crear una nueva lámina; siempre una nueva lámina, en mi caso, porque así siempre está limpia y eliminas restos de carbono, que supuestamente también pueden ser cancerígenos a altas temperaturas.
Tortillas a la francesa al cuatro todo el tiempo. Piensa que la sartén es porosa. Si pasas de un aceitado a alta temperatura, se abre el poro; y si baja lentamente, se cierra. Chupa aceite, crea la pátina y siempre así.
Huevos fritos: pueden patinar si se hacen a muy baja temperatura. Si te gustan con puntilla, hay que controlar la temperatura. El secreto es la temperatura.
Es una sartén para aprender, para aprender la técnica, y luego el sabor es insuperable.
Tortilla de patatas: si haces las patatas, siempre fuego alto(al inicio) y luego bajar para que no se peguen, pero aun así, por el almidón y el agua, se pegará algo. Al bajar no se torrará en exceso y ese sucarrat que quede se añadirá al final. No prob, pero has de limpiarla otra vez y aceitar como he explicado al principio para culminar con el cuajado de la patata y el huevo en la sartén. Puedes lavarla con la fuerza que quieras. La lana de acero, al tener múltiples contactos, es mejor; el Scotch-Brite sí que raya. En mi caso no me interesa.
Ahora dejo un vídeo de la ciencia del hierro, un poco pesado, pero es como recordar materiales en la enseñanza.
Esta vez nos moveríamos por las capas de perlita o incluso de ferrita, y seríamos pans en vez de swords. O creyentes en el sartén grial.



