Badasstronauts – Grady Hendrix

¿Pero esto qué es? ¿Astronautas tontos del culo? El título ya te deja entrever que te vas a reír, y mucho. Y siendo además una novela corta, sabes que puedes lanzarte sin miedo a empacharte. Es posible que esté dirigida a un público concreto; de hecho, recuerda un poco al estilo de The Big Bang Theory, aunque algo más denso y quizá para un lector más exigente. Puede que los amantes de la ciencia ficción dura se aparten de tonterías y la desprecien, pero lo cierto es que esta obra arrasa con lo absurdo, mezcla ironía, humor descacharrante y un punto de locura que muchos agradecerán. Y si no lo hacen, si creen que su inteligencia está por encima de estas cosas, quedarán retratados: porque negarse a reservar un espacio para lo absurdo y la risa fácil los encalla en un lugar indefinido —quizá en ninguna parte— del que ni ellos mismos sabrían salir.

Puff, menudo sermón. Pero después de esto: BadassTronauts, de Grady Hendrix, ya empieza ganando con su prólogo. En él, el autor cuenta sus penurias en el mundo de la literatura, donde no llegaba ni para pagar el alquiler, malviviendo a base de artículos. Ese estado de ánimo tan apocalíptico fue lo que lo empujó a crear la obra que él mismo autopublicó y que lo catapultó a la fama. Leer ese prólogo ya es una maravilla: explica con tanta sinceridad las vicisitudes del autor que, solo con eso, uno podría quedarse más que satisfecho. Pero claro, sería un feo no seguir leyendo. Y al continuar, te encuentras con un inicio brutal, donde lo absurdo se magnifica hasta lo gigantesco. Una trama media que, por momentos, podría haberse acortado; ya que se extiende en descripciones para dar más realismo, pero que desemboca en un final que te deja con la boca abierta. Un final que eleva aún más ese título de “astronautas tontos del culo” y que, sin embargo, mantiene la esperanza como un elemento profundamente humano. Y es precisamente esa esperanza en lo absurdo la que nos recuerda por qué, a día de hoy, seguimos vivos.

Podría hacer una review, pero no hace falta: pásate por la web del autor y la lees tú mismo. O mejor, te lees el prólogo y decides, tal como hice yo: sin saber nada de antemano. Creo que así es mejor. O, sencillamente, hago un copy-paste de lo que dice en su web:

«Melville, South Carolina was out of money, it was out of jobs, it was out of hope, and today it was out of astronauts. There were only two to begin with, and now one is stuck on the abandoned International Space Station after his mission went bad. With NASA’s budget cut to the bone there’s no one to bring him home, so everyone is only too happy to ignore this embarrassing sign of American Failure and just let him die. But his cousin, Walter Reddie, isn’t going to let that happen. Tanked on vodka, living on a “farm” whose only crop seems to be cars on cinderblocks, he’s a wash-out from the Shuttle Program and he’ll be damned if he’s going to let his cousin die in the sky like a dog. And so he begins to build a rocket. If America won’t rescue its astronauts, he’ll do it himself.

Violating numerous laws, good taste, common sense, logic, and reason, Walter Reddie becomes a lightning rod for people who aren’t ready to lay down and die just yet. His farm is transformed into the promised land for misfits, drifters, rocket junkies, pyromaniacs, dreamers, science nerds, and astro-hippies who still believe that the future of America is in space. But it won’t be easy. Chances are good they’ll blow themselves up, get arrested, or kill each other long before they ever get into orbit.

Think of it as Gravity with more beer.»

Por lo demás, este es mi primer acercamiento a Grady. Sé que hace muchas cosas de terror, y puede que me acerque a su obra si mezcla terror con ciencia ficción. Pero el terror en sí no es mi punto fuerte.

Iba a decirlo, pero no. No me creo con derecho a hablar por l@s demás. Aunque, siendo sincero, yo sería un astronauta tonto del culo. Y no por las cosas que aparentan inteligencia cuando las hago, sino por las cagadas que a veces cometo y luego me hacen preguntarme… madre mía.

Deja un comentario