Dredd, Murderbot o un poquito de todo (parte uno).

¿Empezamos con Dredd? Pues sí. Y lo haré con un pequeño fanfic o recreación

Megacity.

literaria de la última película de Dredd (2012), que, posiblemente, es una de esas cintas que más me gusta cada vez que la vuelvo a ver. Además, viendo cómo el género de la ciencia ficción está en auge (aunque muchos lo nieguen), no deja de crecer el número de adaptaciones, remakes y conversiones literarias a la pantalla. Cada año hay novedades.

Sin ir más lejos, este año se ha adaptado Murderbot como serie. Y también se ha anunciado que quieren volver a adaptar Juez Dredd. ¿Podrán superar una obra maestra? En mi opinión, no. Para mí, la película de 2012 es un ejemplo de cómo construir un gran guion. Quizás me excedo, pero es que la recreación, la atmósfera y cómo progresa la película (en ese modo nostálgico de «nivel tras nivel», como un videojuego o un cómic) la hacen memorable.

Dredd está acorralado. Lucha por la supervivencia. Y cada elemento suma para que se convierta en una cinta espectacular. Hay guiones sublimes que logran mezclar puro entretenimiento con escenas memorables. Otro ejemplo sería Aliens: El regreso.

En Dredd, tenemos esa progresión de niveles, piso a piso, que recuerda mucho a la estructura de Juego con la muerte de Bruce Lee (película que, de haber sido terminada por completo con él, habría alcanzado el culto que merece). Dredd también es, sin duda, una película de culto. Es una de esas historias donde los buenos son los que acaban atrapados, sin salida. Y el equilibrio entre Dredd y la novata Anderson construye un dúo que logra salvarse contra todo pronóstico.

Pero antes de hablar de Murderbot, sigamos con un pequeño fanfic ambientado en el universo de Dredd (2012).

Ya la queremos liar… cómo me gustan estos rollitos.

—¿Cuánto cuesta comprar a un juez hoy en día? —dijo el juez Dredd.

—Un millón de créditos —respondió el corrupto juez Lex, dando una señal al juez Álvarez para que rodeara a Dredd y no le dejara escapatoria—. A repartir entre cuatro.

—Ahora entre tres.

—Por mí, vale —dijo Lex con una sonrisa lobuna.

—No me parece mucho —murmuró Dredd, mirando a su alrededor mientras analizaba dónde podría estar otro juez acechándolo—. Traicionar a la Ley, traicionar a la ciudad…

—Guárdate esos rollos para los novatos —replicó Lex, cambiando de posición y cobertura, aunque su voz delataba su ubicación aproximada—. Llevo veinte años pateando las calles, ¿sabes qué es MegaCity1, Dredd? Es una puta trituradora… La gente entra por un lado y la carne sale por el otro.

Casi la «o» que había salido de sus labios volvió, chocó en sus dientes, mientras cambiaba de posición de nuevo y acorralar junto a Álvarez el otro flanco de Dredd.

—¡Nosotros solo hacemos que gire! —movió la cabeza Lex, dando el visto bueno a Álvarez para disparar.

Álvarez comenzó a disparar y Dredd, solo pudo que saltar de cobertura en cobertura mientras Álvarez se aproximaba a su posición. Dredd no tenía munición, empezó a cambiar en todos los modos de munición de su arma para que esta revelase que todas las opciones estaban vacías. Salvo máxima potencia. Rodó fuera de su cobertura justo después de que le disparasen, giró y apuntó a la cabeza de Álvarez y esta desapareció en un estallido de sangre y vísceras.

— Hijo de puta…

— ¡A repartir entre dos!

—Ya, y estaria tenblando sino te hubieras quedado sin balas.—dijo Lex, que habia escuchado como Dredd, cambiaba entre todas las opciones de su pistola.

Dreed no pudo hacer otra cosa que saltar, rodar y protegerse ante la lluvia de munición que caia sobre el mientras Lex sin parar su avance quedaba cada vez más cerca. Pero mientras en los pisos superiores Anderson hacía contacto con otra juez.

—Baja el arma, novata. Vengo con los refuerzos.

Anderson recibió un zumbido en su mente, fruto de su poder mutante, desarrollado por la radiación y la cercanía al borde exterior del megabloque en que creció. Sin pensarlo, Anderson disparó a la juez.

Dredd seguía a cubierto cuando Lex habló:

—Perforadora.

Y empezó a disparar contra el último muro de la sala, la única cobertura que se interponía entre él y Dredd. Los disparos se sucedieron uno tras otro, hasta que uno atravesó el muro y alcanzó a Dredd por el bajo vientre.

La onomatopeya ahogada y el deslizamiento de un cuerpo, seguidos de la sombra de unas piernas, hicieron avanzar a Lex sin preocupación. Incluso bajó su arma con una sonrisa al ver el cuerpo de Dredd, sentado. La dentadura lobuna de Lex ya no tuvo que hacer aparición en su sonrisa; solo necesitó ampliarla, arqueándola hacia arriba, igual que su pistola, para dar el remate final.

El cañón de Lex tenía una dirección imparable. Nada podría detener la bala. Y aun así, Dredd levantó la mano.

—Espera —dijo Dredd.

—¿Espera? ¿Estás de coña? ¿Has dicho espera? ¿El juez Dredd, el gran juez Dredd, por fin se ve a punta de pistola y lo que dice es “espera”? ¿Sabes qué? Esperaba más de ti. ¿Esperar a qué? ¿A que cambie de idea? ¿A que te dé otros dos segundos de vida porque estás tan mal que no soportas ver la muerte?

—No…

La sonrisa depredadora de Lex se torció mientras su cuerpo era atravesado por un sinfín de impactos mortales que lo hicieron caer… Sin espera. Sin tiempo. Sin dos segundos más de vida. Pero sí con el tiempo justo para que, si algo de vida quedaba en el cuerpo tendido de Lex, pudiera escuchar las palabras de Dredd:

—Que esperes a que ella te mate…

Anderson lo había salvado.

Y aquí acabamos con este fanfic, que se podría decir que es una transcripción de la peli… pero no. Le he añadido mi toque personal. Cómo lo veo. Desde mi punto de vista. Mi reflejo y mi mente compartida. La famosa “telepatía” de la que habla Stephen King cuando se refiere a la escritura.

Añadiría que, justo antes de esta escena, si la hubiera escrito yo, me habría vuelto loco. Porque antes, Dredd acaba con otro juez, y —valga la redundancia— la clave de esta escena es que se queda sin munición. Lo que quiero decir es que esta escena demuestra que hay cosas que, aunque tengan errores, son una maravilla. Y no hay que preocuparse, porque ahora sí: ese error Dredd no lo volverá a cometer. Se armará para acabar con el origen de la llamada de emergencia que los llevó a ese megabloque.

Con esto cierro una pequeña observación personal: Dredd es una pasada. Es posible que su personaje, al llevar casco, rompa con la idea clásica de mostrar el rostro para generar empatía. Y ahí es donde entra Murderbot. En el cine, mostrar la cara es casi obligatorio para conectar con el espectador. Si no, es difícil. Dredd lo consigue. Murderbot necesita mostrar al actor y generar cercanía de otra forma, y la serie lo logra, sobre todo gracias al grupo de investigadores hippies y ese Sanctuary Moon tan característico. Es un acierto total.

Y lo dejo aquí, para una segunda parte donde profundizar en esos aspectos… y en esa serie.

Ahora solo queda esperar. Pero esa palabra es muy relativa, y hasta podría formar parte de algún tabú. Esperar. ¿Cuánto? Me niego. Por eso he creado mi propio fanfic.

Añadir la info recabada de la web sobre el pelotazo de una nueva peli de Dredd y sus enlaces:

Una nueva entrega cinematográfica de Judge Dredd está oficialmente en desarrollo, y no será una secuela sino un reinicio completo (reboot). La dirige Taika Waititi, conocido por Thor: Ragnarok y Jojo Rabbit, y el guion lo firma Drew Pearce (Iron Man 3, Misión: Imposible: Nación Secreta). Tanto Waititi como Pearce crecieron como fans de cómics de 2000 AD, la casa de Dredd. Diario AS

Este nuevo proyecto busca ser más fiel al espíritu de los cómics, con un tono más cercano al humor oscuro y la crítica social que caracterizan al universo de Mega‑City One. El objetivo también es establecer un “universo Dredd” expandible en cine y televisión. Empire

Como curiosidad, parece que Karl Urban no retomará el papel de Dredd, lo cual refuerza que se trata de un reinicio total. Gamesradar

¿Qué somos? La verdad, ya ni sé para qué pregunto. Si total… ya lo sabéis.

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