Lakers VS?

¿Magia? ¿Se me está yendo la olla? Puede ser. Pero solo porque lo que voy a contar no tiene que ver con literatura ni con géneros narrativos. Hablo de la magia de los acontecimientos, aunque estos sean deportivos. Y eso es lo que quiero reflejar.

Es sencillo. En 1989, un chaval—servidor—empezó a jugar a un videojuego de la NBA. En aquella época, poco se sabía de nada, pero los jugadores que deslumbraron entonces fueron los más grandes de este deporte.

Hoy quiero dar una opinión personal. ¿Por qué? Pues porque Luka Dončić ha fichado por los Lakers. Y cuando algo me llama la atención, es porque es digno de mención. Los Lakers estaban en la lona… hasta que llegó Luka. Y, como no podía ser de otra manera, un servidor ha vuelto a fijarse en lo que ocurre en ese mundo. Y debo reconocer que me ha sorprendido.

A lo largo de mi vida, he practicado muchos deportes. También he leído, jugado a rol, hecho infinidad de cosas. Pero, por desgracia, la enfermedad llamó a mi puerta, y aquellos deportes quedaron relegados al baúl de los recuerdos. Sin embargo, eso no me impide disfrutarlos como espectador.

Los Lakers son ahora un equipo al que hay que seguir de cerca. Merecen volver a estar en el punto de mira, porque están desplegando un juego de área y perímetro espectacular. No paran de caer triples y, si no, Dončić es lo bastante hábil para penetrar en la zona y encestar. Su nivel recuerda a la época dorada de la NBA: Larry Bird, Dennis «El Gusano» Rodman, los Bad Boys, Jordan, Magic Johnson, Malone/Stockton… aquellos jugadores que fueron la esencia del Dream Team en los Juegos Olímpicos de Barcelona.

Sé que no volveré a jugar al baloncesto, ni en la cancha ni en simulación (porque no termina de convencerme). Pero ver a Dončić y LeBron en acción, con ese juego polivalente, es como una canasta perfecta: una obra maestra que cualquiera que aprecie lo bueno y digno de mención sabe disfrutar.

Queda poco para los playoffs y es posible que tengamos a los bulls y los Lakers intentando hacer lo imposible y más si vemos que estos estaban fatal. Y desde hace cerca de 30 años que no veia nada de este deporte. Supongo que algo debe de inspirar para que llegue a mi percepción y esto. Ha cogido un campo gravitatorio digno de ver.

Sobre todo esos ultimos minutos de los Bulls remontando lo inaudito.

Si te ha sorprendido, es normal. Este deporte alcanza su máxima tensión en los últimos minutos. Incluso he escuchado algún comentario, que me parece bien fundado, diciendo que un partido de estos solo merece la pena verlo en el último cuarto. Posiblemente debatible, pero no sin razón.

Esta vez, ni swords ni blasters. ¡Triple, catapum! 🎯🔥

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