Amante de la ciencia ficción clásica y del space opera más puro, Paciente cero es una introducción al proceso de construcción de mi segunda novela dentro de este género. En esta obra, he intentado recrear un sistema retro inspirado en tiempos pasados, adoptando un formato tipo folletín, con entregas al estilo de las películas de serie B. Es un enfoque directo, con intrigas propias de una novela policial situada en un futuro lejano. Mi objetivo es crear una atmósfera donde no sea necesario reflexionar demasiado, sino simplemente disfrutar del desarrollo de los eventos que desencadenan el modus operandi del antagonista.
Mi propósito es capturar la esencia de uno de mis escritores predilectos, Alfred Bester, mientras integro elementos del western clásico y sus célebres duelos a pistola. Imagino una línea que cruza la fantasía épica, homenajeando las antiguas historias de criaturas que amenazan al ser humano, con una estética retro, casi artesanal, reminiscentes de las viejas películas de dinosaurios hechas de plastilina.
Las insignias de Swords and Blasters quedan plasmadas en este pequeño prólogo, como estandartes de mi proceso creativo y práctica constante en la escritura. Avanzar paso a paso con esfuerzo hasta alcanzar la dinámica de un escritor consumado. Se dice que, para dominar cualquier disciplina, es imprescindible dedicarle miles de horas. Esa es mi intención. Y, como bien dice el dicho: la práctica hace al maestro. Aunque, para mí, lo más importante es disfrutar del proceso, porque escribir es, ante todo, un acto de creación arduo pero profundamente satisfactorio.
Todo esto se combina con un enfoque de tipo espoleta, como una brújula literaria que me guía hacia la dirección de mi obra, mientras me maravillo con los giros inesperados que esta toma a medida que avanza. Este prólogo también puede interpretarse como una reivindicación hacia escritores consagrados de la ciencia ficción y la fantasía que enfrentan la presión constante de sus lectores para concluir sus obras. Paciente cero es, en ese sentido, una contradicción: un experimento literario que me entusiasma como autor. Es soltar amarras y ver hacia dónde me lleva el barco, motivado únicamente por el deseo de entretener y entretenerme, pero con la libertad de crear sin presiones ni restricciones, dejando que la obra crezca con su propia voluntad.
Espero que te guste.
Jordi

