Fan ficción de ambas escenas míticas tanto del cine y de la literatura, por su gracia y desgracia unidas en una carcajada.

Empezamos con la primera escena, Mad Max Furia en la Carretera.
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A Max le pasaron el rifle, solo tenía tres balas y venían detrás de ellos. La luz del tanque dirigido por Tragabalas se acercaba cada vez más.
Sostuvo el rifle e hincó la rodilla en el suelo.
Primer disparo. Fallo.
segundo disparo. Fallo.
Furiosa se dirigió hacia él, estaba ansiosa y gesticulando como que agarraba el rifle, Max con resignación no asumió fallar el tercer disparo y último. Ella aceptó el rifle. Miró a la luz en la lejanía. Max movió un poco la cabeza dejándole espacio para que ella pudiera poner el rifle.

—No respires. —Dijo apoyando el rifle en su hombro.
El disparo se convirtió en un pitido ensordecedor que sacudió la cabeza de Max pero la luz que se dirigía a ellos desapareció.
Tragabalas no paraba de disparar ráfagas de balas, agotando los cargadores e insertando uno nuevo cada vez que se acababa. volvía a disparar balas sin parar. Es cuando una sola bala impactó en la luz que tenía enfrente, los cristales saltaron hacia sus ojos y en ese momento todo se oscureció. La luz de su foco se había roto y cesaron sus disparos a discreción.
—Enciende una bengala. —Le dijo Tragabalas a su acompañante.
—Ya la he encendido.
—Donde esta.
— La tengo encendida delante de tus ojos. — La bengala dejó a la vista su expresión aún más grotesca y ensangrentada de tragabalas, finalizando en una mueca, seguida de un grito de rabia infinita.
—Arghhh!!

Lo grotesco de la escena, deja paso a su competidor literario. Max Rockatansky deja su momento a Nicomo Cosca y Friendly; Cosca es un borracho acabado que fue un afamado soldado de fortuna con la jeta suficiente para presentarse a la hora de cenar y Friendly o Amistoso es un asesino salido de la cárcel con una tara de autismo y obsesionado con los números. La escena representada es en la novela de la Mejor venganza de Joe Abercrombie o sin traducción Best served Cold. Cuando llegué a la parte que vamos a narrar entré en colapso y me dio la risa, con lo que busqué una similitud de lo excéntrico, gracioso y grotesco con Mad Max.
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La ciudad de Visserine estaba sitiada por las tropas del general Ganmark, lo iban a destruir todo salvo el palacio central de la ciudad, el palacio del Duke de Salier. Ahí es donde residían todas las obras de arte y todos los objetos de gran valor. Todo lo demás seria destruido.
Nicomo y Friendly tenian la misión de recoger las vestimentas de los soldados de Ganmark y hacerse pasar por soldados atacantes, sería la única manera de acercarse al general y conseguir asesinarlo, esta era su misión.
El asedio había comenzado, las brechas se estaban abriendo por doquier, las catapultas se estrellaban en torreones y casas. La muerte se esparcía por las calles.
Friendly vio la aleatoriedad de la situación. Estar en el momento preciso e inadecuado podría ser la muerte, verse empujado por un pelotón de almas, podría llevarte a una pica y ser ensartado. El azar había hecho su camino y él sabía que cuando juegas con el azar, el jugador siempre pierde.
Cosca y él encontraron a unos soldados de Ganmark semi enterrados por los escombros, habían muerto y mientras Friendly le quitaba a uno de los soldados su armadura, no dejaba de observar los ojos abiertos con los que yacía. Cuando guardó todos los ropajes y la armadura en un saco, Cosca lo aligeró.
—Venga, vamos antes de que lleguen más ratas de alcantarilla como esas. — Y después de mirar a los soldados sin ropa apuntó a una de las torres más próximas que estaba ardiendo y a punto de colapsar. — ¿En esa dirección? — Manteniendo el pulgar de la zona que estaba a punto de derrumbarse.
—¿Por qué esa dirección? —Dijo Friendly.
—¿Y porque no? —replicó Cosca.
Friendly empezó a temblar, sus piernas no le respondían y dijo con voz temblorosa.
—No quiero ir. —y empezó a mirar a su alrededor.
—Deberíamos ir juntos y no separarnos. —Friendly intentó agarrarse a su compañero y empezó a balbucear y de la comisura de sus labios comenzaron a salir burbujas, Sus ojos seguían moviéndose muy rápido.
—Estoy perdiendo la cuenta. No… puedo… pensar. Creo… que… creo… que me estoy volviendo loco. ¿Me he vuelto loco?
—¿Tu?, no amigo mío. —Es entonces cuando Cosca palmeó el hombro de Friendly.—No te pasa nada, estas perfecto y cuerdo. —Agarró su sobrero y lo zarandeó en un círculo mostrando todo su alrededor, como un torero celebrando su victoria en el ruedo. —¡Esto es la locura!

La locura, la risa, todo va unido. Este es el avance a lo que será mi próxima review. Voy por la mitad del libro y era imposible no hacer un homenaje a la excentricidad de dos puntos de vista diferentes entre el cine y la literatura.
Como regalo he querido hacer un pequeño Fan ficción.
Un saludo desde Swords&Blasters.
