Ternemos a nuestro tercer@, en este caso escritora nacional y este libro ha sido un acierto. Ha sido como siempre, buscando y dejando que mi instinto de explorador me llevase a esta escritora. Quería una escritora y después de leer a dos escritores masculinos españoles. Le tocaba el turno al género femenino. No es novedad de que, en el lenguaje anglosajón, ya están muy asentadas las mujeres en la literatura fantástica o de ciencia ficción y ya venía con maravillosas experiencias de la mano de Martha Wells con su Murderbot y Susanna Clarke. Esta última mi favorita con su espectacular Piranesi.

Podríamos decir que Ursula K. Le Guin fue la pionera y la de Frankenstein, no hace falta que la nombre, ¿verdad?, todos la conocemos. Con lo que desde mi punto de vista. Yo soy del pensamiento de que no hay diferencias entre los hombres y las mujeres. Para mí el concepto que mas me gusta es describirnos como «personas». Un único género. La experiencia en la vida me ha enseñado, de que cada género, si quiere obrar bien o mal. Lo hacen por igual. Hasta en relaciones del mismo sexo. Lo he visto. Doy fe; y que conste que soy hetero, casado y con hijo. Por gracia o desgracia he tenido una dilatada vida. Donde he visto comportarse mal a ambos géneros. A veces los peores enemigos de las mujeres, son ellas mismas y viceversa con los Hombres. Es una pena pero es así.
Y vamos a decir la verdad. Las mujeres siempre han dominado el mundo. Siempre han estado mas avanzadas y a muchos hombres les cuesta llegar a la paridad y necesitan mayor madurez. Puede haber un desfase de entre siete y 10 años de diferencia en igualar las capacidades cognitivas o de desarrollo. La única diferencia significativa, aparte de las hormonas sería el cromosoma, a partir de ahí todo igual.
Somos humanos, no perfectos. Pero es evidente que este libro es esclarecedor de la situación del planeta actual y premonitorio. O lo cuidamos o se va todo a freír espárragos y lo que es peor. Decaer en Barbarie e ir perdiendo los logros humanos que se están consiguiendo. Y esto es algo que debe continuar progresando. Es nuestra obligación.
Obviando todo esto, que solo sirve como prensa rosa y nos aleja de la literatura que es lo que importa. Tenemos la alegría de que Celia es bióloga, este patrón científico, me hace afín a su profesión y fue el impulsor de leerla, de todas, todas y no me he equivocado. La obra es muy chula en concepto. Es del tipo motivadora en evolución como especie humana. Supervivencia en un estado crítico y bien llevado. No a lo loco. Este modelo me gusta y ha dado la casualidad de que buscaba conceptos biológicos para mi narrativa. Con lo que doblemente el tipo de ciencia Ficción que describe Celia es de mi senda literaria. Aquí no te encontrarás al típico biólogo de alguna peli que ve a un alienígena y le dice cuchi, cuchi y va este coge y se lo zampa.
Además, ella misma ya lo ha dicho. Lleva mucho escribiendo, aunque muchísimo mas en su profesión. Este libro, no es su primera narrativa y ganar el Quinto premio Ripley, que es esclusivo de mujeres, en honor a La Ripley(Sigourney Weaver) de Alien.
La ha afianzado como escritora.
Otra motivación para leerla es esta casuística, yo estoy empezando en la narrativa, pero en mi profesión de toda la vida, hay mucho recorrido y en mi haber he tratado con muchas personas del sector de maquinas analíticas, por no decir reparar maquinas de este sector. Sé lo que es un espectrograma y la importancia de la limpieza en los útiles de trabajo en autoclaves, las basculas de precisión. El acido y la base, pero este aspecto es culturilla general de química. Que los de ciencias sabemos.
Volviendo al tema, la lectura de este libro ha sido una experiencia enriquecedora. Chula y ha cumplido con creces las expectativas de entretenimiento, haciéndose super amena. Chapó por Celia.
Como no quiero hacer Spoiler y es una obra nueva, voy a dejar el video de promoción de la autora en la librería Gigamesh y ella misma lo describe.
Ahora, vamos a por otra lectura, de otra autora española del genero que tanto nos gusta. Para que todo fluya y haya un status quo.
Saludos Jordi.
